Regreso de los emigrantes a Navia

P.Castellano redac.lugo@lavoz.es

LUGO

18 ago 2007 . Actualizado a las 02:00 h.

Festa do emigrante. Todos los años por estas fechas, la localidad lucense de Navia de Suarna celebra las fiestas en honor a los emigrantes. La tradición viene de largo tiempo y se relaciona con la gran cantidad de habitantes gallegos emigrados a Cataluña, que en estos meses estivales retornan durante un tiempo a su tierra natal. Entre cantareiras y bailes tradicionales, orquestas y deportes, Navia tuvo el día de ayer repleto de festejos. Tras la misa celebrada en la iglesia, tuvo lugar una sesión vermú en la plaza do Concello, en la que hace menos de una semana, el gobierno socialista retiró un reloj de grandes dimensiones colocado por el antiguo alcalde popular en la anterior legislatura. Tras la misa en la iglesia del pueblo, tuvo lugar una sesión vermú amenizada por una orquesta. Después de comer se produjo un descenso por el río Navia, de embarcaciones elaboradas artesanalmente por los propios vecinos. Tras un partido de fútbol entre el Becerreá y el Navia, a las 20.00 horas hubo bailes populares a cargo de la agrupación Atalaya. Bien entrada la noche, la verbena propició que tanto jóvenes como mayores bailasen al ritmo de la orquesta Florida. Festejos populares en medio de un paraje natural único como es el de Navia de Suarna, hicieron de la jornada una fecha única. La única pega es la dificultad para los turistas de llegar hasta la zona, debido a la sinuosidad de la carretera de acceso a la localidad. Aunque desde hace tiempo se tiene previsto la realización de una nueva vía que comunique Becerreá con Navia, lo cierto es que el inicio de las obras se hacen esperar.

Xira campestre en Meira. Las fiestas en Meira continúan sin interrupción. En la jornada de ayer fue el turno de la xira campestre, en el área recreativa de Porto da Pena. Desde primera hora de la mañana, se instalaron varias mesas y carpas donde se celebró la comida anual de las fiestas. Más de mil personas disfrutaron de un día repleto de actividades y en el que la lluvia no hizo acto de presencia. También actuó La Charanga Mecánika, que estuvo animando a los allí asistentes durante más de seis horas ininterrumpidas. Hacia el final de la jornada, los más atrevidos decidieron desafiar las frías temperaturas y optaron por bañarse en el río Miño.