Un balneario de centenario

Suso Varela suso.varela@lavoz.es

LUGO

30 dic 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

El Balneario de Guitiriz cerró ayer sus actos del centenario. Fue en la primavera de 1908 cuando echó a andar el germen de lo que hoy conocemos como uno de los principales reclamos turísticos de la provincia. Solo en sus cinco primeros años de vida acogió a más de 5.000 pacientes. Los cambios de tendencias y las modas provocaron que en 1972 tuviese que cerrar y quedar abandonado. Fue el empeño de su actual propietario -con el apoyo de su familia-, Andrés Conde Medín , el que hizo posible que en el 2003 resurgiesen sus instalaciones -con un tono parecido a la arquitectura alemana y suiza- y bajo la gestión de la cadena Hesperia.

El presidente de la Diputación, José Ramón Gómez Besteiro , fue el encargado ayer de presidir los actos de cierre del centenario, que comenzó con una plantación de árboles. El mandatario provincial se encargó de plantar un carballo, mientras que la alcaldesa guitiricense, Regina Polín , plantó un acebo; el propietario del balneario se encargó de una nogal; y el director del hotel, José Cañás , plantó un pino. Los cuatro árboles simbolizan la continuidad de un establecimiento emblemático en el turismo gallego y para el termalismo español, ya que sus aguas mineromedicinales son de las pocas que brotan frías y poseen cualidades únicas para enfermedades del hígado, aparato digestivo y piel. Tras la plantación, a la que asistió personal del hotel y familiares, hubo un concierto en la capilla a cargo de Ignacio Sanz .