La Xunta ofrece poco apoyo para consolidar la venta de la fábrica que Leche Pascual tiene en el municipio chairego de Outeiro de Rei, que cuenta con una plantilla de más de 130 trabajadores y sobre la que pesa un Expediente de Regulación de Empleo (ERE). Esa mención al poco apoyo fue citada ayer por el abogado de los trabajadores, Alberte Rodríguez Feixoo, en declaraciones que recogía la agencia Efe. La postura del letrado lucense, que ha acompañado a los representantes del comité en las numerosas reuniones celebradas en los últimos meses en diferentes lugares, considera que la actitud del gobierno de la Xunta es de una «irresponsabilidad absoluta». Rodríguez Feixoo incluso llegó a afirmar que el grupo propietario había empezado a considerar de modo serio la posibilidad de vender la planta de Outeiro de Rei, cuyas instalaciones están consideradas como de buena calidad, y citó a las cooperativas lideradas por Feiraco como posibles compradoras de las instalaciones. Incertidumbre Como ya explicó este periódico en días pasados, el cierre de la planta tiene además otros efectos sobre la economía de la zona, dado que sectores como el del transporte están directamente relacionados con el funcionamiento de la fábrica. Por otro lado, a la espera de que se aclare el futuro de las instalaciones, en las que se efectúan trabajos de mantenimiento, continúa el proceso por el que parte de la plantilla ha decidido acogerse al régimen de bajas incentivadas, que permite recibir indemnizaciones de más de 50 días por cada año trabajado en la fábrica de Outeiro de Rei.