La Asociación de empresarios de transporte discrecional de mercancías por carretera de Lugo (Tradime) inauguró ayer el centro de formación en el que, entre otros, prevé formar en el Certificado de Aptitud Profesional (CAP) a unos 650 conductores de camión de la provincia cada año. De ellos, medio centenar realizarán el curso de iniciación -140 horas al obtener el carné de conducir-, mientras que el resto acudirán a los de reciclaje -35 horas cada 5 años-. Acreditan que los conductores superaron las pruebas para trabajar como chóferes en la Unión Europea.
El acto tuvo lugar en el nuevo edificio, ubicado en la rúa Cesteiras del polígono de O Ceao, y que la asociación de transportistas comparte con la empresa Salvacon (Salvamento e Contraincendios, S.L.), especializada en actividades de formación de campos específicos.
El colectivo hace realidad de esta manera la aspiración de contar con instalaciones de formación propias, ya que lleva años impartiendo cursos -de prevención de riesgos, dirección o manejo de mercancías peligrosas, entre otros- en locales cedidos por la CEL, como destacó ayer la presidenta de Tradime, Carmen Castelao. El nuevo inmueble precisó una inversión de 200.000 euros, de los que la Xunta aportó cerca de la mitad, como apuntó la delegada territorial de Lugo, Raquel Arias.
En opinión de Castelao, «a formación cobra especial importancia en momentos de crise como o actual», e indicó que la falta de liquidez sigue afectado a las empresas «para operar no día a día», ya que las entidades financieras «restrinxiron a concesión de créditos». Algo que, según precisó, «está asfixiando ao sector».
Finalmente, el alcalde de Lugo, José López Orozco, animó a Tradime a seguir impulsando iniciativas de este tipo. «O medo nunca solucionou ningún problema, coñecer as dificultades é o que axuda», afirmó. Al acto también acudieron el subdelegado del Gobierno en Lugo, José Vázquez Portomeñe, así como representantes de la CEL, la Cámara de Comercio, Tráfico o la Guardia Civil, entre otras autoridades.