La Diputación negó ayer que hubiera una reunión ?con la familia y presentó un recurso en el Supremo
09 feb 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Ni hacia delante ni hacia atrás. El porvenir de la colección de obras que el industrial Álvaro Gil cedió entre 1955 y 1980 al Museo Provincial sigue siendo una incógnita para los lucenses, dado que las conversaciones entre la Diputación y los familiares están en punto muerto.
Mientras que la institución provincial presentó ayer un recurso en el Tribunal Supremo con ánimo de revocar la sentencia de la Audiencia Provincial que insta a devolver el legado a los herederos, fuentes de la Diputación aseguraron que el presidente, José Ramón Gómez Besteiro, no mantuvo ayer ninguna reunión con los nietos de Álvaro Gil y matizaron que tampoco «la tiene prevista en agenda». Los familiares suspendieron la semana pasada una reunión que pensaban celebrar con el vicepresidente Antón Bao y anunciaron que solo considerarían a Besteiro como interlocutor válido para negociar. Pero por ahora, nada.
Al margen de esto, el nacionalista Antón Bao confirmó ayer que se había presentado el recurso y señaló que esta decisión no tiene por qué entorpecer la negociación. Es más, según distintas agencias, el nacionalista apuntó que «esperamos que a negociación vaia por bo cauce no futuro».
Bao subrayó que la voluntad del equipo de gobierno es consensuar sus decisiones con la oposición y seguir conversando con la familia. De ahí que el vicepresidente apuntara que, si los contactos «chegaran a bo puerto», se suspendería «si fose necesario» el recurso prensentado ante el Tribunal Supremo.
Por otra parte, el ex presidente de la Diputación, Francisco Cacharro, afirmó en Efe estar «sorprendido» por el fallo judicial ya que, dijo, no se ha mostrado «ningún documento de propiedad testamentaria».