El cementerio municipal de Vilalba ya no tiene sitio para la construcción de más nichos. La última ampliación supuso la construcción de 153 sepulturas, correspondientes a 51 nichos y adjudicadas hace ahora tres años. La situación no supone una novedad, puesto que ya el Concello asumía ese hecho cuando proyectó y llevó a cabo la mencionada ampliación.
Así las cosas, en el horizonte del Concello vilalbés aparecerá a corto o a medio plazo la necesidad de acometer una ampliación, como reconoció anteayer el alcalde, Gerardo Criado. En los alrededores de la necrópolis sí hay espacio que podría incorporarse, aunque la posibilidad que al gobierno local, de entrada, le parece más factible sería la de conseguir terreno de la zona colindante con la parte trasera del recinto. De ese modo, dijo Criado, podría pensarse en conectar sin demasiados problemas, utilizando la capilla, la parte que se ampliase con la actual.
Una cuestión que puede despejar dudas en el futuro sobre este espacio es la redacción del Plan Xeral de Ordenación Municipal (PXOM), iniciada hace años pero aún sin concluir. La catalogación que se les dé a los terrenos teóricamente destinados a utilizarse en una próxima ampliación podría evitar otras actuaciones.
Por otro lado, la última construcción de nichos recogió una demanda que parecía evidente, hasta el punto de que llegó a existir lista de espera de personas interesadas en la adquisición de sepulturas. Los precios de los últimos construidos oscilaron entre 1.500 y 2.300 euros.