La continuidad de la empresa está garantizada al trabajar unidas Oural y Toral
08 feb 2013 . Actualizado a las 07:01 h.La continuidad de Cementos Cosmos de Oural está garantizada tras dar a conocer el comité la última propuesta de la empresa, en la que se contempla un máximo de 28 despidos, a los trabajadores en la asamblea de ayer.
La gran novedad es que los despidos afectarán por igual a las factorías de Oural y Toral de los Vados y ambas trabajarán conjuntamente en los próximos años.
La propuesta es que ambas factorías compartan trabajadores en los momentos de mayor actividad. Cuando Toral funcione a pleno rendimiento tendrá que contar con una veintena de trabajadores de refuerzo de Oural y viceversa. El destino de ambas factorías está por tanto unido desde ayer, como mínimo, para el próximo año.
Los despedidos serán mayoritariamente trabajadores mayores de 55 años o los que acepten las condiciones de manera voluntaria. Abrirán un período de consulta en los próximos días para conocer la gente que realmente quiere negociar su marcha.
Al margen de los despidos, la empresa también manifestó su intención de reducir a media jornada el trabajo de unos ocho empleados sin desvelar ni su nombre ni su puesto de trabajo.
Los representantes de los trabajadores explicaron que en los próximos días el gran reto será conseguir las mejores condiciones para los compañeros que tengan que dejar la empresa, al mismo tiempo que procurarán que los que se queden, especialmente los que tengan que alternar el trabajo entre ambas fábricas, dispongan de las mejores condiciones laborales. La veintena de operarios que presten servicio en las dos factorías se encargarán de tareas similares.
Un aspecto que los sarrianos tratarán de solucionar es evitar que Oural trabaje solo dos meses y Toral diez. «Intentaremos lograr como mínimo estar activos cuatro o cinco meses», expresó el comité.
En lo que compete a las negociaciones, los representantes sindicales explicaron que desde Votorantim nunca hablaron de dinero y solo lo hicieron de estrategia empresarial y alabaron el papel de mediador y garante de los acuerdos adoptados que representó la Xunta por medio del Igape.
El comité asegura que los nuevos dueños les pidieron un compromiso de paz social. «En toda la historia de la cementera nunca hubo problema hasta ahora y solo surgió ante la amenaza de cierre que apareció el pasado noviembre. Mayor paz social es imposible».
En los próximos días continuarán intensas negociaciones hasta el próximo lunes, día en el que la empresa presentará el ERE de manera definitiva con un mes por delante para negociar la mejor salida para los trabajadores.