Fuentes de Aliad-Ultreia, el colectivo lucense que presta apoyo legal y social a las víctimas de la operación Carioca desde el comienzo de la instrucción, explicaron que algunas de las mujeres que ejercieron la prostitución en los burdeles investigados han presentado más denuncias. Al parecer, a lo largo del 2013 llegaron a los juzgados nuevas denuncias por los supuestos delitos de los que fueron víctimas en los clubes de alterne investigados. Más de un lustro después de que la jueza Pilar de Lara Cifuentes abriese el caso que estudia una presunta red en la que estarían implicados agentes y autoridades, muchas siguen en un situaciones precarias pese a tener la condición de testigos protegidos.