Los Carballo Puebla, cuatro hermanos prodigio que tocan diez instrumentos

Uxía Carrera Fernández
UXÍA CARRERA LUGO / LA VOZ

LUGO

De izquierda a derecha, Miguel, Óscar, Marta y Alfonso en su casa de Castro de Rei
De izquierda a derecha, Miguel, Óscar, Marta y Alfonso en su casa de Castro de Rei CEDIDA

Marta, Alfonso, Miguel y Óscar participan en la banda de Rábade. Aunque no solo destacan por la música, sino también en docencia, matemáticas o informática

02 abr 2022 . Actualizado a las 19:38 h.

Marta, Alfonso, Miguel y Óscar perfectamente podrían montar una grupo de música. Entre todos tocan diez instrumentos y prácticamente no se repiten. Son cuatro hermanos de Castro de Rei, de entre 16 y 23 años, que conforman la primera generación de músicos de su familia. Aunque no tienen banda propia, tocan juntos en la agrupación de Rábade y en Os Valuros. No solo es en la música en lo que destacan, sino que algunos ya son docentes y otros, ganadores de olimpiadas de matemáticas o informática.

La que empezó todo fue Marta, de 23 años, que es la mayor de los cuatro hermanos Carballo Puebla. Sus padres la apuntaron de pequeña al conservatorio para estudiar piano. No contenta con un solo instrumento, se introdujo también en el acordeón, que es en el que está más enfocada ahora, y en el clarinete. Este último decidió aprenderlo para poder tocar en la banda de Rábade, donde todos los hermanos entonan sus notas desde la infancia. La hermana mayor está en el último curso del Grado de Pedagogía, pero desde hace dos años es ella la que imparte las clases. Por sus dotes para la música, primero fue profesora en una asociación de A Coruña y después la llamaron de la Escuela de Música de Guitiriz, donde da clases a niños pequeños y a adolescentes de los tres instrumentos que maneja. «Sempre me gustou o mundo da educación», asegura.

El siguiente de esta generación de Castro de Rei es Alfonso, de 22 años. «Fuimos al conservatorio por orden, primero fue Marta y la seguimos todos», cuenta. Además, se dio la casualidad de que a todos les apasionó la música. Alfonso tiene el título profesional de guitarra, llegó hasta el cuatro curso de trompa y en una escuela de música aprendió a tocar recientemente el bajo eléctrico. Igual que Marta, escogió un instrumento para poder participar en la banda de Rábade con sus hermanos, en su caso fue la trompa. Pero a Alfonso lo que le tira es el rock, por eso es uno de los miembros del grupo Forget la France. Esta banda, de músicos de Castro y Outeiro de Rei, participa en festivales como el FIV desde el 2018.

Este joven está en el último curso del Grado de Matemáticas, una rama que no solo será su futuro laboral sino que es una afición en si. Alfonso participó en la Olimpiada de Matemáticas, en la que quedó de tercero, y también había probado suerte en la de Química. Además, participó en el Estalmat, un proyecto para estimular el talento en matemáticas. Este hobbie lo comparte con el hermano más pequeño, Óscar, que este mes se hizo con el primer puesto de la Olimpiada de Informática de Galicia. El joven de 16 años también participó en Estalmat, aunque su predilección terminó siendo la programación. Actualmente cursa un FP de Informática, que compagina con la música. El más pequeño de la familia tiene el título profesional de gaita y también toca el piano. Forma parte de la banda de Rábade y también del grupo Os Valuros, una agrupación tradicional.

Este tipo de música es lo que más une a Óscar con el cuarto y último hermano, Miguel, de 21 años. Toca el saxofón, la pandereta y el tambor. «Si no hubiese descubierto la música tradicional no habría seguido estudiando», afirma. Los dos hermanos pequeños y Marta tocan juntos en Os Valuros. Pero Miguel, además de manejar los tres instrumentos, es el único que practica baile gallego. «Me gustó mucho desde pequeño y desde los 17 estuve dando clase», relata. Ahora vive en Madrid, donde estudia el Grado de Comunicación Audiovisual. «No quise dejar el baile de lado así que voy a la asociación Xirandela para seguir practicándolo», asegura.

Tocar juntos, solo fuera de casa

Todo el talento musical de los Carballo Puebla lo juntan solo fuera de casa, cuenta. «Na casa a verdade é que non tocamos case xuntos», asegura Marta. Eso a pesar de que los cuatro coinciden en gustos musicales como el rock clásico y el pop, según relata Alfonso. Tan solo Miguel destaca que ensaya algunas veces con Óscar para la agrupación tradicional. Ninguno sabe cómo se ha dado la casualidad de que los cuatro sean unos apasionados de la música, pero les gusta poder tocar en familia en la banda y contar con compañeros tan cercanos. «Nos dicen muchas veces de broma que hagamos un grupo, pero me da que cada uno tenemos nuestro derrotero», cuenta Miguel.