
La compañía de la manzana se prepara para un futuro menos dependiente del iPhone con sus plataformas de vídeo y juegos por «streaming». Los «wearables», el otro negocio emergente
10 nov 2019 . Actualizado a las 05:09 h.Apple anunció hace una semana los resultados financieros del cuarto trimestre de su año fiscal, cerrado el pasado 28 de septiembre. La compañía registró unas ventas de 64.040 millones de dólares, creciendo un 2 % sobre el mismo período del año anterior. No obstante, en el acumulado anual experimentó un descenso del 2 % en la facturación y de más de un 7 % en los beneficios, que pasaron de 59.531 millones en el 2018 a 55.256 este año.
«Hemos culminado un innovador año fiscal 2019 logrando los mayores ingresos en un cuarto trimestre, impulsados por un crecimiento acelerado en servicios, wearables e iPad», declaró Tim Cook. El CEO de la manzana se mostró esperanzado: «Con clientes y analistas entusiasmados con la nueva generación del iPhone, con el estreno de los nuevos AirPods Pro con cancelación de ruido, además de la esperada llegada de Apple TV+ y la mejor gama de productos y servicios hasta la fecha, entramos con gran optimismo en el trimestre de fiestas que cierra el año».
El balance de la compañía y las declaraciones de su presidente evidencian una realidad que se vislumbra ya desde el año pasado, y es que la economía del gigante tecnológico está cambiando para adaptarse a un futuro en el que no será tan dependiente de su producto estrella, el iPhone. Si miramos las cifras, la caída de ventas del smartphone de Apple es acusada, pasando de casi 165.000 millones de dólares en el ejercicio pasado a poco más de 142.000 en el recién concluido. Por el contrario, todas las demás partidas crecen, de forma tímida los ordenadores y portátiles Mac, más importante el iPad, y notable en el caso de los wearables y los servicios. El smartwatch de la manzana, que ya va por su quinta versión, ha resultado ser un éxito y ha espoleado a su gran rival, Google, a entrar en este nicho de mercado: el pasado día 1 anunciaba la compra de la empresa Fitbit -una de las pioneras en el sector de las pulseras medidoras de actividad, y que a su vez había adquirido Pebble (la marca que lanzó el primer reloj inteligente)- por 2.100 millones de dólares (1.883 millones de euros).
En el apartado de wearables, Apple incluye también el altavoz conectado a Internet HomePod y los numerosos accesorios (correas, auriculares, bases de carga inalámbrica, cables y otros productos compatibles de terceros que vende a través de su web). En total, esta línea pasó de vender por valor 17.381 millones de dólares en el anterior año fiscal a casi 24.500 en el último (más que el iPad y casi tanto como los Mac).
Similar evolución registró el apartado servicios, que pasó de unas ventas de 39.748 millones de dólares a 46.291 millones. Y este es precisamente el negocio que más va a crecer en el futuro y en el que Cupertino ha hecho su mayor apuesta de los últimos años, hasta el punto de que algunos analistas hablan de una «refundación». Apple ha vivido durante una década de las rentas -y la imagen de marca- obtenidas durante la última etapa de Steve Jobs. Pero ahora toca reinventarse.
Desde principios de mes está operativo Apple TV+, el primer servicio de suscripción de vídeo de la compañía de la manzana, que solo emite producciones originales. Ha empezado a lo grande, en más de 100 países y regiones y ofreciendo un catálogo de series, películas y documentales que incluyen The Morning Show, Dickinson, See, Para toda la Humanidad y The Elephant Queen. El servicio está disponible en la app Apple TV en el iPhone, iPad, Apple TV, iPod touch, Mac y otras plataformas, incluido online en tv.apple.com, por 4,99 euros al mes. Y los que compren alguno de esos dispositivos disfrutarán de un año de suscripción gratis, que pueden compartir hasta seis miembros de la familia.
«Con Apple TV+ presentamos historias originales de las mentes más privilegiadas y creativas, y sabemos que los televidentes encontrarán su serie o película favorita en nuestro servicio», explicó Zack Van Amburg, director de Vídeo Mundial de Apple. Competencia no les va a faltar, porque a los gigantes que ya llevan años operando en este sector (Netflix, HBO, Amazon y las plataformas impulsas por las operadoras de telefonía) se sumará próximamente el gran coco, Disney.
Apple TV+ se une a Apple Arcade, el primer servicio de suscripción de juegos del mundo con más de 100 títulos nuevos y exclusivos; Apple News+, que reúne más de 300 revistas, periódicos y editoriales digitales en la app Apple News; y Apple Music, con un catálogo de más de 50 millones de canciones, miles de listas de reproducción y selecciones diarias de los mejores expertos musicales del mundo.
A estos servicios hay que añadir Apple Card, un nuevo tipo de tarjeta de crédito creada por la compañía californiana y diseñada para «ayudar a los clientes a llevar una vida financiera más sana»; Apple Pay, el sistema de pago sin contacto, que ofrece a los clientes una forma sencilla, segura y privada de pagar usando sus dispositivos móviles; así como la App Store (aplicaciones) e iCloud (almacenamiento de pago). Todo suma en la nueva economía de la manzana.