
Hace poco más de un mes el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, presentó la segunda edición de la Estrategia Galicia Retorna, un programa de incentivos al empleo que tiene como objetivo recuperar para el país nada menos que 30.000 ciudadanos de la diáspora en cuatro años. Se empezaría por atraer a 400 en este 2023, para lo que se dispone de 4 millones de euros; no está mal, a 10.000 euros por cabeza. Pero da la impresión de que ni así, porque la tendencia sigue siendo a la fuga. Y no solo en Galicia, sino en toda España.
Estadística acaba de presentar los últimos datos de residentes españoles en el extranjero; son del cierre del 2021, pero pueden evidenciar tendencias que aún se mantienen hoy. En un año ingresaron en el padrón de emigrados casi 88.000 españoles más, hasta totalizar 2,7 millones. Parece que las «estrategia retorna», sea por incentivos fuera o por desincentivos aquí, están funcionando a todo gas: dos de cada tres españoles que cogieron la maleta habían nacido en el exterior. Nacidos en Galicia, se fueron unos 5.000. Estas salidas no supusieron descenso de la población total en España, porque la reforzaron extranjeros procedentes, sobre todo, de Sudamérica y de otros países de la UE.
Estas huidas no se deberían achacar al proceso de fuga de cerebros del que tanto se ha hablado. Muchos de los españoles de primera generación que retornan al país de origen lo harán, seguramente, para recuperar el apoyo familiar y la facilidad para hacer contactos que ahora se llama capital social. Quizá por ello Cuba ha sido uno de los países con más aumento proporcional de españoles. Curiosamente, el Reino Unido es el país líder en acogidas, a pesar del «brexit», del endurecimiento de las condiciones de residencia y de las incertidumbres económicas por el berenjenal en el que se han metido. Pero allí hay más trabajo, mejor pagado, sin tanto enchufismo y menos tintes autofágicos, esos que se dan cuando el sistema consiste en detraer rentas de los conciudadanos más que en producir riqueza. Si no mejoran estas condiciones, el Retorna de la Xunta se va a parecer a una de esas canciones lloradas de Lucha Reyes o Carmencita Lara, peruanas, inconsolables por el amor que se ha ido.