Aprender a ceder

OPINIÓN

AYER se logró un acuerdo sobre el método para emprender en el Parlamento la reforma del Estatuto. El propósito del BNG -apoyado sin pasión por el PSOE- para crear una comisión paritaria que difuminase la representatividad real de los tres partidos fracasó. Cada formación tendrá un número de miembros proporcional a sus votos. ¿Es un augurio de lo que ocurrirá en los próximos meses? Puede, porque en términos matemáticos el Bloque es prescindible. La suma del PP y el PSOE basta para pactar la reforma, mientras que resultaría ilógico un acuerdo entre Feijoo y Quintana. Aunque también matemáticamente suficiente, sería un pacto de extremos. Al BNG le quedan dos opciones: marginarse para practicar el victimismo electoral o emprender el camino de la negociación con el apoyo de los manuales de inteligencia emocional. O sea, aprender a ceder.