Los neutrinos son unas partículas curiosas, ya que no tienen carga y prácticamente carecen de masa (algo así como un cuchillo sin hoja al que le falta el mango). Fueron descubiertos por Clyde Cowman y Federick Reines. Pasan a través de la materia ordinaria sin apenas perturbarla. Se ven influenciados por la fuerza nuclear débil y por la gravitatoria, pero eso no impide que pasen a través de la Tierra un elevado número de neutrinos cada instante. Se obtienen por desintegración de los neutrones. Wolfgang Pauli interpretó que, tanto la masa como la energía, se conservarían si una partícula hipotética (neutrino) participase en la desintegración del neutrón aportando las cantidades perdidas. Existen tres tipos de neutrinos: neutrino electrónico, neutrino muónico y neutrino tauónico.
Se ha detectado la presencia de un neutrino, el de mayor energía jamás observado. Ha sido posible gracias al experimento KM3NeT, llevado a cabo con la ayuda de un potente telescopio sumergido en las profundidades del Mediterráneo. Proporciona la evidencia de que neutrinos de energías tan altas se producen en el Universo.