La tiranía del interés particular

OPINIÓN

·PEPETORRES | EFE

02 abr 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

Asisto atónito, y tremendamente preocupado, a las barbaridades que está diciendo en los últimos días la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero. Lejos de corregirse, en un ejercicio que recuerda a aquella película de Paco Martínez Soria Don erre que erre, del año 1970, mantiene su personal carrera del disparate nacional. Tiene buen maestro en quien la mantiene en su puesto.

Estudié en la universidad privada (Teología) y en la pública (Derecho), y en ninguna de las dos me lo pusieron fácil, se lo aseguro. También las conozco como profesor, y tanto en una como en la otra no he visto regalar jamás un aprobado. Mi experiencia personal, por consiguiente, me lleva a afirmar que las reglas de juego son las mismas en los dos ámbitos. Por otra parte, hoy ya no es suficiente con poseer un título universitario, quien contrata quiere ver lo que realmente sabe hacer el candidato a ese empleo.

Los españoles ya estamos cansados de mentiras que solo buscan polarizar la sociedad, pero no hay reacción. La locura de poder que sufren los actuales ministros, con su presidente a la cabeza, es una enfermedad que no solo se ha hecho crónica, sino que progresa alarmantemente y amenaza con sumir a España en una ruina moral. Si todos fuéramos plenamente conscientes de ello, otro gallo cantaría. Pero la tiranía de los intereses particulares —el egoísmo— hace imposible cualquier proyecto de bien común.