
La pívot ourensana debutará en la competición europea de clubes
05 jul 2020 . Actualizado a las 05:00 h.La trayectoria de Paula Ginzo sigue escalando cotas en el baloncesto español y, si sus credenciales ya están plagadas de éxitos a nivel internacional con las distintas selecciones -recién cumplidos los 22 años-, acaba de enrolarse en una aventura de lo más atractiva en el Gernika, tercer clasificado de la última temporada y llamado a dar mucha guerra en el próximo curso, tanto en la competición nacional como en la europea.
«Estoy muy contenta, es un saltito más en mi carrera. Creo que era el equipo adecuado para dar este paso, consolidado en la categoría y con mucho que decir en la Liga y también en EuroCup», esgrime la deportista que está pasando estos días en San Cibrao das Viñas. También tuvo tiempo de hablar con su nuevo entrenador, de cara a una temporada que ha levantado grandes expectativas en la pequeña localidad vasca, que no llega a los 20.000 habitantes: «Me ha dicho lo que espera de mí y me comentó un poco como será el proyecto, así que estoy muy ilusionada, esperando a que se den a conocer las fechas para comenzar los entrenamientos».
Porque la campaña interrumpida por el covid-19 fue la mejor de la historia de un Gernika que ha ido ganando peso en la máxima categoría nacional, desde su ascenso en el 2014 a su tercera plaza de este 2020, reforzada por su nombramiento entre los diez mejores equipos del continente, en la web especializada Eurobasket. El equipo que dirige Mario López sigue creciendo de modo exponencial, un detalle que no le pasó inadvertido a Paula, a la hora de decantarse por esa opción: «Ya estamos viendo nombres con muchas jugadoras que están entre las mejores nacionales del país y también con extranjeras de enorme nivel. Seguramente conoceremos alguna sorpresa más, de aquí a que empiece la pretemporada, porque además estoy segura de que será una liga apasionante».
De hecho, Ginzo Arantes es de las que piensa que la Liga Endesa seguirá creciendo en su tirón mediático y en la calidad, porque si muchas de las mejores jugadoras del país habían optado por salir al extranjero, estamos viendo que ya son varias las que piensan en regresar: «Hay que trabajar mucho, porque este año vamos a tener mucha competencia. Creo que este año no será solo un duelo entre el Avenida y el Girona y que son varios los clubes que están trabajando para meterse en esa lucha».
Y el propio Gernika es uno de los que intentará dar ese paso, con una base sólida e incorporaciones como la de la propia jugadora ourensana, que con apenas 17 años ya se forjaba en la LF2 con el Segle XXI, antes de pasar al pujante Rivas Ecopolis. En el máximo nivel estatal debutó con 19 años, vistiendo la camiseta del Estudiantes y asumió galones en Cáceres durante las dos campañas siguientes, una oportunidad por la que se reconoce muy agradecida a la formación extremeña.
«Siempre me quedará un grandísimo recuerdo de estas dos temporadas en Cáceres. No fueron fáciles, porque teníamos nuestras limitaciones, pero luchando mucho y trabajando a tope, logramos los objetivos. En el aspecto deportivo e incluso en el personal, me dio un punto de madurez que necesitaba como jugadora y me quedo con las experiencias que viví junto a entrenadores, jugadoras y todo el personal del club», enfatiza Paula a la hora de haber balance sobre su etapa en el Al Qázeres, donde además contó con una buena dosis de complicidad: «Siempre se agradece que un club así le concediera cuarenta minutos por partido a una jugadora de 22 años, esa confianza me motivó para mejorar y dar lo mejor de mí». Ahora le espera la caldera de Maloste, mucho más al norte.
Compañeras cualificadas para los desafíos
Si el Gernika ya fue en el pasado curso la alternativa a los poderosos Perfumerías Avenida y Uni Girona, en el curso 20/21 espera seguir dando pasos hacia adelante, tanto en el panorama estatal como en la competición europea.
La entidad vasca está asegurándose de modo paulatino la continuidad de sus mejores jugadoras, mientras anuncia sus primeras incorporaciones. Empezó por la versatilidad de Rosó Buch, la escolta catalana que también creció como directora de juego en Girona, donde levantó trofeos y alimentó su experiencia en Europa. La propia Paula Ginzo fue el segundo fichaje, más madera para un juego interior en el que también se alinea otra de las grandes promesas/realidades del baloncesto español, la mallorquina Nogaye Lo (de la generación del 96).
Junto a ellas, estará un año más en la cancha de Maloste la americana Marge Roundtre. A sus 32 años, su tercera temporada en tierras vascas está avalada por su experiencia en la liga y en el club, dónde es una de las «veteranas».
La andaluza Belén Arrojo será, a sus 25 años, otra garantía de calidad, no exenta de un carácter que la hizo conectar con facilidad con la marea granate de la afición local. Es otra jugadora polivalente en sus prestaciones, lo que la convirtió en una idónea sexta protagonista en la rotación de López Villalibre.
De la misma generación de Paula, del año 1998, a joven base bilbaína se ha convertido en una de las deportistas más pujantes de la Liga, así como una seña de identidad en el proyecto de su equipo, con el que iniciará su quinta campaña en la Liga Femenina Endesa.
Del mismo corte es la confirmación de Marta Alberti, otra promesa salida de la cantera local, que esta vez se convertirá en jugadora del primer equipo, que alternó con el filial en las campañas anteriores.