El cuadro herculino, muy espeso en la primera parte y que llegó a rozar los veinte de desventaja, se rehízo en la segunda para imponerse a los morados en la prórroga
«El triunfo es importantísimo porque no quiero que nadie deje de creer. Es un pequeño bálsamo para todos», dice el entrenador oviedista tras el 0-1 al Albacete