
El alcalde ourensano informa a la oposición de sus planes, que todos los grupos rechazan
03 abr 2025 . Actualizado a las 05:00 h.Después de aplazarla la semana pasada hasta en dos ocasiones, el alcalde de Ourense reunió por fin este miércoles a la junta de portavoces del Ayuntamiento para informar de sus planes sobre la Plaza de Abastos Número Uno. Pese a las críticas de los comerciantes, de todos los grupos de la oposición y de la Xunta de Galicia, Gonzalo Pérez Jácome mantiene su intención de desalojar a los placeros de su actual ubicación para que regresen al edificio histórico, una vez que ya están terminadas las obras.
En la reunión de ayer, el regidor ourensano precisó sus planes. Según dijo, este viernes o el lunes de la próxima semana remitirá por escrito una notificación a la asociación de comerciantes que gestiona la Plaza de Abastos. Jácome avanzó que les dará tres meses para presentar un proyecto para el traslado y otros seis para ejecutarlo, de modo que en nueve meses, es decir, a principios del año que viene, los placeros deberían ya estar instalados en el edificio reformado. El problema es que por fuera está acabado, pero el interior está vacío y es necesario ejecutar la disposición interna de los puestos así como las conexiones eléctricas, desagües, etcétera.
Pone el foco en la Xunta
El conselleiro de Emprego, Comercio e Emigración, el ourensano José González, trató de mediar ante el Concello para atender esas y otras reivindicaciones de los comerciantes. Además, el gobierno autonómico se ofreció a aportar más de un millón de euros para afrontar los gastos. Precisamente, Jácome centró ayer sus críticas en González. En sus redes sociales lo acusa de referirse de forma «despectiva» a los arquitectos que diseñaron la reforma y, de paso, a su compañero de partido y exalcalde de Ourense, Jesús Vázquez, que fue quien los contrató.
Para apoyar esas afirmaciones, el alcalde ordenó publicar en la web del Ayuntamiento una carta que el conselleiro le envió el pasado día 4 de marzo. En ella, José González aludía a problemas de accesibilidad para los clientes y a la «escasa operatividade» del circuito de carga y descarga. «Os redactores do proxecto parecen obviar que o edificio, ademais dun continente espectacular, ten tamén un contido que debe ser operativo», decía el titular de Emprego, Comercio e Emigración. Como respuesta, la web del Concello publicó también un informe elaborado por la arquitecta municipal Elvira Carregado, que defiende el proyecto y que recuerda por qué no está diseñada todavía la distribución de los puestos. «Tras moitas reunións, desacordos e cambios de opinión dos comerciantes, o Concello chegou a un acordo cos mesmos de redactar o proxecto sen plan de usos e que este definiriase durante as obras, mais como sabemos non foi así», dice.
El conselleiro contestó a Jácome con declaraciones en los medios de comunicación en las que dice estar «francamente sorprendido» por la «agresividade» del alcalde contra él mismo y contra los comerciantes. «O que firmaron os praceiros no ano 2018 é que a Praza tiña que devolverse nas condicións de funcionamento que rexían no contrato concesional do ano 2000 e eu teño que dicir o que dixen sempre, que a Praza está sen acabar», explicó González, que insistió en que la Xunta estaba —y sigue estando— dispuesta a licitar y financiar la mayor parte de los gastos para ejecutar las obras necesarias para completar el traslado.
La primera en salir en defensa del conselleiro fue la portavoz del grupo popular, Ana Méndez, que difundió un comunicado tras la reunión con Jácome en el que denuncia la medida «unilateral» anunciada por el regidor: «O que fai o alcalde coa decisión de trasladar xa aos praceiros rompendo as negociacións sen rematar as obras é inadmisible, porque o edificio por fóra está arranxado, pero por dentro non conta con ningún tipo de instalación. Así non se apoia o comercio local, senón todo o contrario». Natalia González, portavoz del PSOE, repartió culpas porque «nada disto pasaría se o PP puxera o mesmo empeño e compromiso con este proxecto agora que con dar outra alternativa ao que é o seu maior obstáculo: Gonzalo Pérez Jácome». Luis Seara, del BNG, se expresó en similares términos: «Non entendemos como o PP e Democracia Ourensana, que non tiveron o máis mínimo problema en pórse de acordo para pactar o goberno do Concello e da Deputación, non son capaces de facelo con isto».
«Aquí estamos de paso, pero ten que estar preparado»
La asociación que gestiona la Plaza de Abastos Número Uno celebró este miércoles una asamblea para estudiar cómo responder a las medidas planteadas por el gobierno de Jácome. No descartan defender sus derechos en los juzgados y subrayan que el edificio histórico no está preparado para el traslado. «Eso no está terminado y la mitad de la gente no se va a ir de aquí. Hay que entender que esto es provisional, es una Alameda, y habría que estar ahí hace años», dice Carlos Sotelo Fernández, que regenta un puesto de carne. Él cree que la mudanza «va para largo» y opina que el alcalde se está equivocando con su estrategia: «No va por buen camino así». Muy cerca, Julio Rodríguez insiste en las obras que faltan por hacer: «Nós preferíamos volver ao noso mercado natural. Aquí estamos de paso, pero ten que estar preparado porque por dentro está diáfano. Isto son arroutadas do alcalde, pero esperamos que todo colla sentido e que poidamos volver».