La charanga Caliqueños celebra más de diez años animando las fiestas ourensanas

Miguel Ascón Belver
Miguel Ascón OURENSE

CELANOVA

La charanga Caliqueños celebró el año pasado su décimo aniversario y continúa llenando de música y buen humor las fiestas en las que participa.
La charanga Caliqueños celebró el año pasado su décimo aniversario y continúa llenando de música y buen humor las fiestas en las que participa. CEDIDA

La agrupación también suele actuar en toda Galicia, en el norte de España y en Portugal

22 ago 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

Si en el programa de unas fiestas aparece el nombre de la charanga Caliqueños, el éxito está asegurado. Se trata de uno de los grupos de este tipo más veteranos en la provincia de Ourense, pero conservan la chispa de la juventud. El pasado año celebraron su décimo aniversario y, a lo largo de este tiempo, han pasado muchos músicos por la charanga. El de más edad ahora es César Morenza, de 46 años, pero la media ronda los treinta y en los últimos meses contaban incluso con un chaval de 14 años que sustituía a su padre con la caja.

El más veterano, que toca el bombo, explica que varios de los miembros son de Celanova y su comarca, pero también los hay que viven en O Carballiño, Santiago o Pontevedra, cada uno con sus respectivos trabajos. Se juntan los fines de semana y actúan en fiestas por toda Galicia e incluso en localidades de Zamora, León o Portugal. Recientemente, la agrupación participó también en un festival de charangas de Benavente.

«Podíamos ter máis, pero non temos tempo. O ano pasado collemos demasiadas festas e nós o que queremos é xuntarnos e facer música boa, pero tampouco estar escravos diso», explica César Morenza, que subraya la importancia de ofrecer una buena actuación al público: «Ante a xente hai que estar de bo humor, as charangas transmitimos alegría e o primeiro que o ten que estar pasando ben é o músico. Se o músico non o pasa ben, transmítello á xente, porque xa llo ves na cara».

Aunque tocan donde haga falta y acumulan experiencias positivas en todos lados, su fiesta preferida, confiesan, es la Ramallosa de Celanova, a la que no faltan año tras año.