La estrella Michelin de Ourense que salvó al cantante Juanjo Bona de ser expulsado de «MasterChef»

Paula Pérez Ferreira
Paula P. Ferreira OURENSE / LA VOZ

OURENSE CIUDAD

La chef del restaurante estrella Michelín de Ourense, Lydia del Olmo, con el cantante de Zaragoza, Juanjo Bona, participante de la décima edición de MasterChef Celebrity.
La chef del restaurante estrella Michelín de Ourense, Lydia del Olmo, con el cantante de Zaragoza, Juanjo Bona, participante de la décima edición de MasterChef Celebrity. RTVE

La chef del restaurante Ceibe, Lydia del Olmo, fue mentora y también jurado de la creación del aragonés que le valió para continuar en el programa una semana más

23 oct 2025 . Actualizado a las 21:10 h.

No es fácil conseguir la excelencia en la cocina. Y menos bajo la presión de un jurado profesional y un reloj cuyas agujas avanzan de manera inexorable. Así vivió el cantante natural de Zaragoza Juanjo Bona, participante de la décima edición de MasterChef Celebrity, uno de los últimos programas del concurso de cocina. Pero esta vez contó con una gran ayuda para superar su reto. Se la prestó la cocinera Lydia del Olmo, afincada en Ourense y copropietaria del restaurante con estrella Michelin Ceibe. Ella se encargó de guiar al concursante en su tarea de hacer una recreación vanguardista de uno de los platos estrella de la cultura asturiana: el cachopo.

El reto no era en sencillo en absoluto y en su búsqueda por la permanencia una semana más en el programa, el cantante entregó su creación, «Puxa Asturias», que contó con el respaldo de la cocinera ourensana de adopción. La propuesta del aragonés se presentó como un steak tartar de ternera con yema, polvo de jamón, esferificaciones de pimiento rojo y queso. Una composición que, sin replicar la forma tradicional, buscaba evocar los sabores esenciales del plato asturiano en un formato más ligero y contemporáneo. 

La presencia de la chef Lydia del Olmo, cuya cocina en Ceibe es un pilar de la gastronomía creativa y de producto en Ourense, no pasó desapercibida. Al evaluar la osada reinterpretación junto al jurado del programa, Del Olmo destacó lo siguiente: «El plato no recuerda del todo al cachopo original, el sabor de la carne está bueno y el toque de la cecina sí te lleva al sabor de este». Uno de los conductores del programa, Pepe Rodríguez, se hizo eco de esta valoración. «Es un plato diferente, pero tiene los elementos del cachopo y está rico», admitió Rodríguez.

Este reto no solo puso a prueba la audacia de los concursantes, sino que también sirvió de escaparate para la filosofía que Lydia del Olmo, junto con su socio Xosé Magalhaes, y exhiben en su restaurante: tomar una base tradicional y, a través de la técnica y la creatividad, elevarla a la alta cocina. La osadía de Bona al deconstruir un clásico, manteniendo su esencia, fue la clave para que pudiera seguir en la competición, un claro guiño al espíritu innovador que triunfa en cocinas de prestigio como la de Ceibe en la capital ourensana.