Cien años llevados con coquetería y sentido del humor: «Estou buscando un mozo»

XUNQUEIRA DE AMBÍA

Crisanta Carnero celebró su centenario en el Centro de Día de A Ponte, donde disfruta de actividades diarias en compañía de sus amigos
07 feb 2025 . Actualizado a las 17:06 h.Crisanta Carnero acaba de llegar a los cien años. Natural de Sobradelo, una pequeña parroquia del municipio de Xunqueira de Ambía, la mujer disfrutó su cumpleaños más especial rodeada de amigos y de familiares. Crisanta celebró su día con una fiesta que organizó el personal del Centro de Día de A Ponte, que es su segunda casa. «Viene de lunes a domingo, desde por la mañana hasta por la tarde, desde hace tres años», explica Karina Lovos, una de las auxiliares del centro. «Crisanta es una persona muy alegre y muy coqueta. No se salta una semana la peluquería y es tan presumida que nunca quiere decir su edad», afirma esta cuidadora de A Ponte. Al centro acuden cerca de treinta usuarios cada día y la ya centenaria puede presumir de haber tener buenos amigos entre ellos. Ninguno se lo quiso perder. «Estou buscando un mozo, pero polo de agora non hai maneira», dice, entre risas. Con la cabeza intacta y el sentido del humor por bandera, Crisanta disfruta de su día a día. «Le encantan las manualidades, pintar, hacer gimnasia... Aquí no perdona una actividad. Es muy autónoma, todo lo hace por sí misma, pero eso sí, a su tiempo, con tranquilidad», explica Karina.
La centenaria de Xunqueira de Ambía tiene una hija y vive con su nieto en A Ponte. Ellos dos también participaron en la organización de la fiesta. «Nos ayudaron con todo», dice la auxiliar. Hubo velas, bengalas, globos y una tarta de frutas que hizo la mujer de uno de los usuarios. «Entre todos le compramos un ramo y la verdad es que disfrutó muchísimo. Hasta bailó», asegura la cuidadora.
Crisanta regentó una tienda en su pueblo, Sobradelo, hasta que se jubiló a los 65. «Fun taberneira. Tiñamos máis cousas que os bazares de hoxe en día», asegura. Ahora le encanta pasar tiempo con sus amigas en el centro de A Ponte y con su familia. «Estou moi contenta», termina.