
Moonspell es la referencia en el país luso en este estilo musical.
06 ago 2009 . Actualizado a las 20:20 h.Las fiestas de la Peregrina no suelen obviar la nutrida legión de aficionados a la música heavy o metal. Después de que hayan pasado por A Ferrería Rosendo, Los Suaves, Mago de Oz o Barricada, este año la cita cobra tintes bastante más oscuros, con la banda portuguesa Moonspell, la referencia lusa en este estilo musical.
El grupo se creó en 1989 bajo el nombre de Morbid God y su primera demo, Serpent Angel, llegó en el 92. Tras convertirse en la banda líder del metal portugués, firmaron con una discográfica alemana, con la que publicaron Wolfheart, que obtuvo sobre todo buenas críticas por sus letras, que eran viejos poemas del cantante Fernando Ribeiro, escritos cuando tenía entre 14 y 16 años bajo el pseudónimo Langsuyar Tenebrarum Rex. Ya lo ha dicho el propio vocalista: «Todo se resume a mi forma de cantar, yo no soy un cantante, soy alguien que tiene letras para expresar, y lo que mandan son las letras».
Después de diez discos publicados desde que en el 95 lanzaron Wolfheart -el último fue Lusitanian metal (en directo), un cedé y deuvedé-, Riveiro recurre a la vena metafísica para explicar la evolución de la banda: «Miedo, todo esto viene del miedo -ha comentado en la Red-. Creo que el miedo es la cosa más espiritual y poderosa que uno puede llegar a experimentar. Es algo que puedes sentir en nuestras palabras, en la tensión de las historias, al igual que en la dinámica de cada tema».
Y también habla de las influencias del grupo: «Hay mucha gente que ha influido sobre nosotros, figuras que han creado una cadena artística que nosotros intentamos seguir por nuestra cuenta -señala-. Son de personas conocidas tanto en la tierra como en el infierno: Quorthon Seth de Bathory, Tom G. Warrior de Celtic Frost o Peter Steele de Type O Negative. También hemos encontrado adorables intrusos en Baudelaire o Goethe. Nos apasiona esa humanidad del hombre que lucha contra sus miedos en la hermosa dimensión de lo correcto y lo erróneo». Hay quien equipara alguno de sus vídeos con la estética del controvertido realizador David Lynch. Y si en algo coincide con él Ribeiro es en sus «salidas inesperadas» del guión. A ver qué ocurre en Pontevedra.