Benestar Social colabora con la oenegé para promover la vivienda compartida
12 oct 2024 . Actualizado a las 05:00 h.Luchar contra la «soidade non desexada» y promover en el rural pontevedrés la vivienda compartida son los ejes de una iniciativa pionera que impulsa la oenegé Boa Vida de la mano del área de Benestar Social del Concello y de la Xunta de Galicia, que subvencionará la iniciativa con cargo a la asignación tributaria del IRPF para la realización de programas sociales.
La presidenta de Boa Vida, Pepa Vázquez, presentó el programa este viernes en el Concello de Pontevedra, acompañada por la concejala de Benestar Social, Anabel Gulías (BNG). «Trátase de poñer en contacto a persoas con necesidades habitacionais e persoas que viven en soidade. Todo o proceso estará titorizado e guiado por profesionais de Boa Vida», resumió esta última.
El plan se pondrá en marcha a partir de enero, en principio en cuatro parroquias del rural pontevedrés: Santo André de Xeve y Santa María de Xeve, Cerponzóns y Salcedo. En las próximas semanas, desde Boa Vida se peinará estas cuatro zonas «na procura de persoas acolledoras», principalmente mayores.
El plan diseñado por la oenegé incluye una etapa de formación, explicó Pepa Vázquez, para las dos partes: las personas que acogen y las acogidas. La idea es «elaborar acordos para sentar as bases dunha vida en común e, de seguido, probar durante 15 ou 20 días a convivencia con os primeiros candidatos».
Todo el programa estará permanentemente supervisado por técnicos de Boa Vida, «que encargaranse de seleccionar aos posibles conviventes, presentalos, guiarlles sobre as súas responsabilidades e monitorizar a convivencia, intervindo fronte a calquera disfunción ou conflito».
Hay otra pata en este programa, que es el localizar a propietarios de viviendas vacías que teman ponerlas en el mercado de alquiler. La idea es que con el aval de Boa Vida —que pagaría los gastos, incluido el alquiler «cun prezo solidario»— estos últimos sí acepten que esas viviendas puedan destinarse a acogida de personas o familias en riesgo de vulnerabilidad «pero dispostas a emprender unha convivencia colectiva autónoma». Pepa Vázquez insistió en que «o pago estaría garantido xa que o asume Boa Vida e as portas da vivenda estarán sempre abertas para os propietarios».
También se contempla la posibilidad de abrir las puertas de esas viviendas de alquiler social, «sempre de xeito controlado e da man de Cruz Vermella ou Cáritas», a personas sin techo «para que poidan ducharse ou durmir unha noite».
Desde Boa Vida se subraya que atienden regularmente a unas 200 personas en riesgo de exclusión. «Os alugueres están moi complicados; o Risga, os subsidios non dan para máis», insistió Pepa Vázquez, que explicó que el objetivo sería que llevar a cabo en el 2025 un total de 24 «experiencias piloto para ir vendo como evolucionan os programas».
«Hoxe é o pistoletazo de saída dunha iniciativa que busca paliar os efectos negativos dunha vida acelerada e xirada ao individualismo; xuntar necesidades, pensar en colectivo e apostar por sociedades plurais, solidarias e igualitarias», concluyó Anabel Gulías.