La infanta Margarita sale a navegar en Sanxenxo sin la compañía de su hermano, Juan Carlos I, en un día especial para él

María Hermida
María Hermida PONTEVEDRA / LA VOZ

SANXENXO

Capotillo

Sorpresa en el pantalán al embarcar ella y su familia pero no el monarca emérito, al que fueron a ver después a casa de Pedro Campos en la jornada en la que se cumplen 48 años de su proclamación como rey

22 nov 2023 . Actualizado a las 20:26 h.

Segundo día de Juan Carlos I en Sanxenxo en esta nueva estancia en las Rías Baixas para participar en una regata de vela. Y sorpresa en el pantalán del muelle deportivo. Allí, a media mañana y con la complicidad del sol, salió a navegar por la ría la infanta Margarita, hermana del rey emérito y de 84 años de edad pero, al revés que en la anterior ocasión, no lo hizo acompañada de Juan Carlos I. Para ayudarle a subir a la embarcación auxiliar del Bribón se utilizó una grúa especial que facilita a personas con movilidad reducida el acceso a los barcos; un aparato que se usa habitualmente en Sanxenxo porque el club náutico de la villa es un referente en la promoción del deporte para personas con discapacidad y alberga el Centro Nacional de Vela Adaptada. Iba acompañada de su esposo, Carlos Zurita, de su hija, María Zurita y de su nieto, el pequeño Carlitos, ahijado del rey emérito. No se vio al emérito en el pantalán en un día que se presupone emotivo para él, ya que este miércoles se cumplen 48 años desde aquel 22 de noviembre de 1975 en el que fue proclamado rey  por las Cortes Españolas

La mañana comenzó en Sanxenxo con numerosos medios de comunicación desplegados ante la casa de Pedro Campos, presidente del Club Náutico de Sanxenxo y anfitrión habitual de Juan Carlos I, para seguir los movimientos del monarca. Pero allí únicamente permanecía el personal de seguridad del rey emérito hasta que, sobre las once de la mañana, salió de la vivienda y al volante de su coche el alcalde de Sanxenxo, Telmo Martín, que había acudido a desayunar con Juan Carlos I. 

Ya un poco más tarde, cuando el reloj pasaba ya de las 11.00 horas, salió de la casa también Pedro Campos. Sorprendía entonces que no le acompañase el monarca, ya que cuando él está aquí ambos suelen moverse juntos todo el tiempo. Pero hoy no fue así y Campos abandonó su chalé en dirección a Sanxenxo en solitario. Se dirigió al pantalán deportivo, pero no lo hizo a la zona donde está atracado el Bribón, el barco en el que regatea con el rey, sino al lugar donde permanece su lancha auxiliar, una lancha llamada Cristina (no por la infanta, sino en honor de la mujer de Campos, que se llama Cristina Franze). Poco tiempo después llegaba a ese mismo punto la familia del monarca, su hermana Margarita, el marido de esta, Carlos Zurita, la hija de ambos, María Zurita y el nieto, el pequeño Carlitos. Se subieron todos a la embarcación y salieron al mar. No regresaron hasta una hora y pico después. La única que accedió a pronunciar unas palabras fue la sobrina del rey, María Zurita, que se limitó a decir: «Todo muy bien».

La travesía de la infanta Margarita y su familia estuvo trufada con alguna anécdota, como cuando unos rapaces deportistas exclamaron al ver en el mar la embarcación Cristina: «Ahí va el papá del rey». Pero se equivocaban, porque Juan Carlos I no iba a bordo de la lancha neumática. 

Juan Carlos I, por su parte, permaneció dentro de la casa de Pedro Campos toda la mañana. Y su familia, tras la salida al mar por la ría de Pontevedra, hizo lo mismo que el día anterior: acercarse hasta el chalé de Nanín para estar con él y posiblemente comer en familia. Entraron hasta tres coches con distintas personas. En el primero viajaba la infanta Margarita y en el segundo iba al volante su hija, María Zurita, que llevaba atrás a su pequeño, el niño Carlitos. 

Tras no haber salido este miércoles a navegar, lo que se espera que Juan Carlos I sí lo haga mañana, jueves, para entrenar para la regata del fin de semana. Pero todo dependerá de su estado físico y sus apetencias. De momento, además de su participación en la regata, prevista para el sábado y el domingo, el único acto anotado en su agenda es una cena en el club náutico. Será el sábado por la noche con los demás participantes en la regata y algunas autoridades, como el alcalde de Sanxenxo y Alejandro Blanco, presidente del Comité Olímpico Español (COI). Ya se sabe el menú que se va a servir esa noche, en una cita que comenzará pronto, sobre las 20.30 horas, debido a que al día siguiente hay regata y nadie quiere trasnochar. Está previsto que el monarca y el resto de la comitiva cenen sardinas, mejillones, almejas y merluza de Celeiro. De postre habrá una tabla de quesos. Ya el domingo, el guion marca que Juan Carlos I participe de nuevo en la regata y, a su término, esté presente en el varadero para la entrega de premios. Ahí comenzaría a entrar en su recta final la estancia en Sanxenxo, una villa que probablemente dejará el lunes para marcharse de nuevo a Abu Dabi en un vuelo privado.