
En población frágil, la teleasistencia reduce las caídas en las viviendas en un 40 %
29 nov 2017 . Actualizado a las 05:00 h.Detección de escapes de gas o pérdidas de agua, geolocalización del usuario, un sistema de alerta si no abre la nevera en todo el día, teleconsulta médica... Todo esto es lo que busca la Axencia para a Modernización Tecnolóxica de Galicia (Amtega) para instalar en los hogares de miles de mayores gallegos que viven solos. La Xunta acaba de abrir un período de consultas para que las empresas le presenten servicios y soluciones que permitan llevar a las viviendas la teleasistencia avanzada. La previsión es que, tras este período de consultas al mercado, en el año 2017 se haga la licitación de las nuevas plataformas tecnológicas.
Actualmente hay unos cinco mil hogares en los que ya se ha instalado algún tipo de teleasistencia, y estos serían los primeros en beneficiarse del nuevo modelo avanzado, así como otros colectivos de personas mayores que viven solas o enfermos crónicos. El Diario Oficial de Galicia ha publicado ya la consulta con la que se busca encontrar el modelo tecnológico más adecuado, y también definir cuánto implicaría a nivel económico y qué conectividad se va a necesitar para ponerlo en marcha.
El hogar digital sociosanitario, que integra servicios de domótica, sanitarios y sociales, implica a la Amtega y a las consellerías de Sanidade y Política Social. El objetivo es que los mayores que viven solos puedan permanecer en su hogar el mayor tiempo posible aprovechando las nuevas tecnologías. Prácticamente una cuarta parte de la población gallega tiene 65 o más años, y hay más de 110.000 hogares unipersonales de gente mayor. Y este colectivo, sobre todo en aquellos casos en los que concurren patologías crónicas o dependencia, es proclive a sufrir accidentes en el hogar. Según un informe del Instituto Nacional de Consumo, uno de cada cinco accidentes que se producen en España afecta a personas de 65 o más años, y de ellos, el 63 % suceden en casa.
A nivel europeo se han hecho proyectos que demuestran que la teleasistencia y la iluminación de señalización en el hogar reducen estos incidentes. En esta investigación participó durante un año población mayor frágil y, mientras el índice de caídas fue del 31 % en el grupo, en los que no utilizaban estos servicios subía al 50 %. Es decir, la reducción de caídas se acercó al 20 %. Además, mientras que equipar estos hogares cuesta unos 1.700 euros el primer año y 700 en los sucesivos, el coste medio de hospitalización por caída sube a 8.000.
Actualmente la Xunta, Televés y Cruz Vermella están llevando a cabo un plan piloto para analizar estas soluciones tecnológicas con 700 usuarios, 100 con necesidades médicas, 450 con prestaciones sociales y 150 con ambas. Con los resultados se busca detectar cuál es la alternativa más adecuada para implantar en los hogares gallegos.