Erick Hong, de Qualcomm: «Los humanoides necesitarán computación de bajo consumo y mucha IA en local»

OCIO@

Los nuevos procesadores Dragonwing de Qualcomm están pensados para llevar IA, visión, conectividad y seguridad a productos de consumo, comercio e industria. El responsable de la división de Hogar y Estilo de Vida de Qualcomm avanza cómo será el futuro.

21 sep 2026 . Actualizado a las 19:26 h.

En IFA Berlín 2026, Qualcomm presentó en su stand una visión centrada en llevar la IA al propio dispositivo, reduciendo la dependencia de la nube y permitiendo respuestas más rápidas. El protagonismo correspondió a los nuevos Dragonwing Q-2390 e IQ-2390, dos procesadores orientados a distintos ámbitos. El primero está pensado para productos de consumo, comercio y empresas, como electrodomésticos inteligentes, robots domésticos, terminales de pago, sistemas de control de acceso o equipos de agricultura inteligente. El IQ-2390, por su parte, está dirigido a la industria: automatización, visión artificial, PLC, HMI, gateways y gestión energética. Hablamos de todo ello en IFA Berlín 2026 con Erick Hong, responsable de Home & Life Business (Hogar y Estilo de Vida) en Qualcomm.

Dragonwing parecía inicialmente una plataforma destinada a la industria, pero ahora también se está orientando hacia los dispositivos de consumo.

La forma en que diferenciamos Snapdragon y Dragowing desde el punto de vista del consumidor es la siguiente: consideramos el ámbito del hogar inteligente como uno de los sectores verticales, frente al sector de los dispositivos móviles donde utilizamos Snapdragon, por ejemplo, en smartphones, portátiles, gafas de realidad aumentada, etcétera. Hay muchas tecnologías y requisitos en común. El ámbito del hogar inteligente es uno de los sectores verticales, al igual que otros como el comercio minorista, la automatización de edificios, el sector empresarial, las aplicaciones de misión crítica... Los dispositivos de consumo que utilizan Snapdragon funcionan principalmente con Android. Muchos de los dispositivos de consumo que admitimos con productos Dragonwing están basados en Linux y se necesitan muchas más interfaces de las que se requieren en un dispositivo móvil. Por ejemplo, más PCI, más USB, múltiples pantallas, etcétera. Hay muchas tecnologías y requisitos en común, pero tenemos que adaptar la plataforma para dar soporte al ámbito del hogar inteligente, así como a otros sectores industriales.

Uno de sus socios es Samsung, que desarrolla sus propios procesadores. ¿Por qué necesita Samsung la ayuda de Qualcomm?

Samsung tiene su propio SoC, pero siempre hemos mantenido una excelente colaboración con ellos. Samsung siempre busca que le proporcionemos la mejor tecnología para los segmentos de productos que suministra y en los que trabaja dentro de la industria. El año pasado se lanzó un robot aspirador de Samsung que utiliza Dragonwing. Se desplaza por la casa, así que la duración de la batería es uno de los requisitos fundamentales cuando hablamos de computación de bajo consumo. Pero la inteligencia artificial para visión también es muy importante. Al mismo tiempo que mantenemos el consumo energético lo más bajo posible y mejoramos el rendimiento de la IA de visión, ellos consideran que Dragonwing ofrece la mejor tecnología para ese propósito.

¿Qué sigue faltando hoy para que nuestros dispositivos del hogar puedan comunicarse entre sí?

Llevamos hablando de hogares inteligentes desde hace casi una década. Nosotros los llamamos hogares inteligentes 1.0, que están muy centrados en la conectividad, son muy aislados y, en la mayoría de los casos, están basados en cámaras. Por ejemplo, tienes una cámara de seguridad, tienes una aplicación en el teléfono y puedes controlar lo que está pasando fuera y dentro de casa; y también hay algunos dispositivos de hogar inteligente basados en microcontroladores, por ejemplo, los que puedes controlar la apertura y el cierre de las cortinas. El siguiente capítulo consiste en incorporar inteligencia a los dispositivos. Los principales beneficios que vemos en esta tendencia son, en primer lugar, la privacidad, y en segundo lugar la latencia, es decir, la rapidez con la que se puede responder a las órdenes de los usuarios. También existe una cuestión de costes que toda la industria está intentando resolver. Hay además muchos problemas relacionados con la memoria. Lo entiendo, pero el valor de la IA en el propio dispositivo es, sin duda, que permite proteger la privacidad y, al mismo tiempo, garantizar que la experiencia de usuario esté lo mejor optimizada posible.

¿Puede poner un ejemplo?

Un gran ejemplo que podemos imaginar de cara al futuro serían, por ejemplo, los humanoides. Los humanoides necesitarán, sin duda, computación de bajo consumo y mucha inteligencia integrada en el propio dispositivo, porque, en última instancia, un humanoide tiene que desarrollarse como un ser humano que trabaja de forma muy autónoma. Pero no nos basamos únicamente en la información que conocemos. Si necesitamos más información y datos, saldremos a buscarlos en sitios web públicos u otras fuentes de información. Tal y como yo lo veo, cada dispositivo individual del hogar inteligente tendrá cierto nivel de inteligencia, dependiendo del caso de uso que tenga que cubrir. Después, cuando lo necesite, podrá recurrir a la nube y acceder a información y datos disponibles públicamente, o incluso a un modelo de lenguaje de gran tamaño que pueda descargarse en el propio dispositivo. Todos estos elementos trabajarán juntos de forma fluida para ofrecer el resultado y la experiencia de usuario más optimizados posibles.

¿Cómo se va a encontrar el equilibrio?

Depende del caso de uso y también del nivel de rendimiento de la IA, del consumo energético y del coste que haya que tener en cuenta. También depende del tipo de datos: qué datos tienes que mantener en el dispositivo y cuáles puedes enviar a la nube. Creo que todavía hay gente intentando entender qué nivel de IA en el propio dispositivo es el adecuado para su dispositivo y para su caso de uso. Pero creo que ese es precisamente el momento en el que la gente empezará a encontrar las respuestas. Yo suelo decir que la IA permitirá que los electrodomésticos pasen de limitarse a responder a órdenes a ofrecer realmente servicios.

¿En qué momento un electrodoméstico inteligente deja de ser simplemente un dispositivo conectado y pasa a ser demasiado personal o demasiado intrusivo?

La mayoría de los electrodomésticos inteligentes estaban muy centrados en la conectividad y en poder controlarlos a través de una aplicación o del teléfono. Pero ahora muchos electrodomésticos inteligentes están adoptando IA local, IA en el propio dispositivo, para mejorar la experiencia de usuario y aportar más valor a sus productos. Hay una tendencia muy interesante: llevar el concepto de edge computing al hogar inteligente. Por ejemplo, imaginemos que eres una empresa de seguridad que proporciona todas las cámaras de tu hogar. Normalmente, lo que se hacía era capturar el vídeo y enviarlo a la nube. La nube lo analizaba y enviaba la información de vuelta. Si detectaba alguna situación peligrosa, podía enviarte una alerta. Ahora quieren llevar esa inteligencia al ámbito local, dentro del propio hogar. ¿Por qué? Porque hay mucha privacidad en juego. Tienes a tu familia y una gran cantidad de información privada en los vídeos que quieres grabar. Algunas personas se preguntan por qué esa inteligencia tiene que estar en otro dispositivo. ¿Por qué no puede formar parte del frigorífico? Si tienes una pantalla grande ahí y, por ejemplo, recibes paquetes de Amazon, en lugar de enviarlos a otro dispositivo, ¿por qué no mostrar esa información en la pantalla que tienes en el frigorífico? El electrodoméstico tiene su propia función que debe cumplir. En el caso del frigorífico, mantener los alimentos frescos. Pero ahora se le están añadiendo más valor, más casos de uso y más funcionalidades. Samsung lo llama Family Hub. En esencia, se trata de asistencia.

¿Con cualquier dispositivo?

No creo que las cafeteras lleguen probablemente a ese nivel de inteligencia, pero sí pueden convertirse en dispositivos capaces de entender tu comportamiento y tus patrones de consumo de café. Esta persona toma café, un americano o un espresso, todos los días laborables a las ocho de la mañana y a las diez de la mañana durante el fin de semana. Entonces, antes de que lo enciendas, el sistema puede calentar automáticamente la placa y prepararlo todo, o hacer algo similar. Ahí es donde entra ese nivel de asistencia.

Hay televisores que hacen llamadas y que entienden la voz, las imágenes, los gestos e incluso el estado emocional de los usuarios. ¿Hasta qué punto deberíamos permitir que las máquinas lleguen a interpretar lo que sentimos dentro de nuestros hogares?

La televisión sigue siendo la pantalla más grande de tu hogar y ocupa un lugar central en el salón. Pero la mayor parte del tiempo está apagada. Y nosotros simplemente nos sentamos ahí. Por eso la gente intenta aportarle más valor: colocas una obra de arte bonita, arte digital, y así puedes mantener la televisión encendida más tiempo. También puedes reproducir música. Pero no creo que el sector haya hecho suficiente esfuerzo por aprovechar el valor de la pantalla del televisor. Si miras los televisores en una tienda sin fijarte en la marca todos parecen iguales. Por eso están intentando diferenciarse y creen que la IA es una herramienta para conseguirlo. Algunas de las demostraciones que hicimos en el CES y en IFA permiten a la televisión reconocer quién eres. Cuando los niños están viendo la televisión, se puede determinar qué tipo de información quieres mostrar en ella y qué tipo de contenido quieres recomendar. Puede identificar quién eres a partir de tu rostro, y si la privacidad relacionada con tu rostro es demasiado importante para ti, también puede hacerse mediante identificación por voz. Se pueden capturar muchos tipos diferentes de información personal: tu estado emocional, tu altura, tu peso o cualquier otro dato.

¿Y cómo se asegura la privacidad del usuario?

Esa es otra razón por la que la IA en el propio dispositivo es tan importante. Porque no quieres exponer ese tipo de datos fuera de tu casa, fuera de tu dispositivo. Y cuanta más IA se ejecute en el propio dispositivo, mayor será la protección de la privacidad. Esa es la tendencia que estamos viendo. Las grandes empresas de electrónica de consumo están intentando incorporar una especie de centro neurálgico o «cerebro» dentro del hogar. Ya sean datos procedentes de cámaras, de otros sensores, información relacionada con la salud o datos financieros, quieren recopilar esa información, mantenerla dentro del hogar, analizarla y hacer recomendaciones. Por supuesto, en ocasiones puede ser necesario recurrir a la nube o a sitios públicos para obtener más información.

¿Será posible en el futuro ejecutar agentes de IA de forma local en gafas inteligentes, sin depender del «smartphone»?

Creo que es posible, la tecnología se está preparando para ello. Las gafas con IA son, definitivamente, uno de los factores más interesantes, porque permiten incorporar mucha IA personalizada de forma local. En mi opinión, es algo que sin duda va a llegar.

¿Cómo explicaría lo que hace Qualcomm a un público que no está acostumbrado a conocer las empresas que están dentro de los dispositivos, la CPU, las GPU…?

Nuestro equipo de márketing ha hecho un gran trabajo con la construcción de la marca Snapdragon. La gente está empezando a reconocer el valor de la tecnología que estamos incorporando al sector móvil, especialmente en los smartphones. En el sector de la automoción también hemos conseguido un gran reconocimiento para Snapdragon. Por eso creamos la marca Dragonwing: nuestra tecnología no se limita a la conectividad o al módem. Ofrecemos soluciones completas a nivel de sistema para la industria y para múltiples sectores. La buena noticia es que toda la tecnología que hemos innovado y desarrollado para el sector móvil se ha vuelto cada vez más relevante en otras industrias. Por eso la adaptamos al sector de la automoción y ahora también al IoT y a otros ámbitos.

La industria de los semiconductores está inmersa en una enorme carrera tecnológica, especialmente en torno a la IA. ¿Cuál será el mayor cuello de botella durante los próximos años: la capacidad de computación, la eficiencia energética, la fabricación, la memoria?

La memoria es, sin duda, un gran desafío que la gente está intentando resolver. Cuando la demanda es lo suficientemente alta y la oferta es limitada, por supuesto el precio subirá. Pero lo que nosotros intentamos hacer es ayudar a optimizar la cantidad de memoria que necesita el software. Esa es una de las formas en las que podemos ayudar desde el punto de vista tecnológico. Por eso podemos aportar valor al ecosistema. Pero creo que, de cara al futuro, la IA, especialmente en el ámbito del hogar inteligente, va a ser cada vez más importante. La gente está empezando a reconocer el valor de la IA en el propio dispositivo. La cuestión clave es cuál es la aplicación principal que los consumidores, que son muy sensibles al precio, pueden identificar fácilmente y hacer que estén dispuestos a adoptarla. Y después, cuál es la diferenciación clave que puede aportar a su modelo de negocio. Cada empresa tiene un modelo de negocio diferente. Puedes ser una empresa de comercio electrónico, un fabricante de dispositivos de hardware, un actor con un ecosistema muy amplio o una empresa de servicios. Pero todas están intentando utilizar la IA para aportar valor y conseguir que sus servicios y productos se diferencien.

¿Cómo es la plataforma Dragonwing en términos de eficiencia energética?

Tenemos mucha confianza desde el punto de vista de la computación de bajo consumo. Contamos con una tecnología líder en la industria, especialmente porque la hemos desarrollado trabajando en el ámbito de los smartphones, donde sin duda, necesitas computación de bajo consumo constantemente para maximizar el uso diario y, al mismo tiempo, gestionar el consumo de batería. Si nos fijamos en la potencia de inferencia desde el punto de vista del rendimiento de la IA, estamos muy seguros de que podemos ser muy competitivos.

Empresas Qualcomm y Lenovo están apostando por el «edge computing»: la IA se está ejecutando cada vez más de forma local, en lugar de enviar constantemente nuestros datos a la nube.

La IA en el propio dispositivo, la inteligencia local, es una tendencia clave que está ocurriendo en todos y cada uno de los productos de todas las industrias. Cuanto más puedas gestionar los datos y la información con un modelo de IA que quieras entrenar y ejecutar localmente, mayor será la protección de la privacidad. También tendrás una mayor eficiencia energética y, en última instancia, una mejor experiencia de usuario. No estamos diciendo que no necesites la nube. Tienes que trabajar con la nube y con otros grandes volúmenes de datos para dar soporte a los casos de uso que requieren los consumidores. Pero estamos viendo cada vez más dispositivos inteligentes en el ámbito del hogar inteligente con capacidad para realizar más inferencias por segundo de forma local, porque nuestros clientes entienden el valor que eso aporta.