«Foi gratificante ser edil»

xosé m. cambeiro SANTIAGO / LA VOZ

SANTIAGO

Fue fundador del Compostela y el concejal que más cargos acumuló

16 may 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Un jurado presidido por Darío Villanueva le otorgó a Jose Mosquera el premio Segura, el primero a título individual concedido por el Instituto Atlántico del Seguro (Inade) a un profesional de seguros. Y es que detrás de esta distinción hay una larga carrera, bien llevada, de 44 años en el gremio. Había venido a Santiago, desde su Berres natal, a los 10 años, y a los 17 ya se movía independizado por la ciudad merced a su empleo en Curtidos Otero. Pronto el jefe plantó en sus manos las llaves de entrada y salida de la empresa, el mayor signo de confianza.

Desde entonces, lleva 52 años (y sigue) cotizando a la Seguridad Social, desde la época de los viejos castromiles y autobuses de Calo, que no se han desprendido aún de su añosa retina: «Recordo con moito cariño esa época de infancia e mocidade. É a miña vea romántica».

El dueño de Curtidos abrió una línea de seguros y por ese cauce profesional empezó a circular Pepe, cuyas maneras no le pasaron desapercibidas a alguien de Previsión Española. En Sevilla pusieron en sus manos un contrato y la delegación gallega. Fue una etapa veinteañera muy bulliciosa. Y de mucho barrilamen. Un cliente y un pipote era su entorno natural.

«Teño moi metido na memoria o ambiente do Franco. Cando empecei a traballar recorría todas as tascas e ás veces levaba máis de vinte tazas no corpo. Aí captaba aos clientes de seguros e moitos xa che esperaban. Non había sucursal fixa», evoca José. ¿Y cuánto costaba de aquella un seguro de coche? «1.057 pesetas». Superó la prueba memorística. Por entonces no existía el seguro obligatorio de vehículos, que no tardó en implantarse.

Mosquera cogió carrerilla y efectuó incursiones en otros ámbitos: financieras, hostelería, apuestas mutuas y promoción de viviendas. ¿Objetivo del emprendedor? «Que toda a miña familia tivera traballo». Y numerosas personas más.

Cuando empezó había 400 empresas de seguros en España y hoy copan el mercado una veintena de compañías multinacionales. A una de ellas, el grupo Helvetia Seguros, se incorporó Previsión Española. Mosquera es delegado y accionista de la misma. ¿Cómo se puede ser accionista de una multinacional suiza con una reserva de seis billones de francos? «A miña participación é mínima, pero permíteme ir alá ás xuntas xerais a defender a representación española», señala.

Prezos apretados

¿Y en época de crisis los seguros no son víctimas del ahorro? «Coa crise a xente non se da de baixa, pero aprétanos nos prezos». El problema, a su juicio, es el de las aseguradoras que irrumpen en este escenario de fuerte competencia «e rompen os prezos de mercado». Pero aquí no se ve un ERE: «Non, porque as compañías teñen máis solvencia, ao ser multinacionais». Mosquera participó en múltiples asociaciones y entidades, entre ellas la S.D. Compostela. «Fun fundador do club e tramitei os primeros papeis para crealo». Ahora la entidad inicia una nueva andadura: «O Compostela volverá co mesmo nome e desligado da directiva anterior. Como colaborador doulle todo o meu apoio».

En calidad de edil del PDP y primer teniente de alcalde, el Concello fue otra etapa de Mosquera: «Foi para min gratificante e honrosa. Un honor». Coincidió su edilato con un período convulso dentro del equipo de gobierno presidido por Ernesto Viéitez: «Era o que máis cargos tiña, porque o alcalde entregábame a min as funcións dos caídos nos enfrentamentos».

Gran resonancia tuvo su oposición frontal a la operación del Paxonal. «Aparte de que os comerciantes non o querían, o tema Paxonal era un proxecto impresentable, con moitas irregularidades e lagoas. Non se lle podía dar para diante porque podíamos incurrir fácilmente en prevaricación. Sufrín presións de moitas persoas influintes e ate de xente cercana a min e prometéronme os seguros de todo aquilo. Pero non cedín e a operación fíxose logo en condicións», evoca el ex concejal.