BNG y CA cierran un acuerdo programático en Santiago que ahora se fía al consenso en el reparto de áreas

r. martínez SANTIAGO / LA VOZ

SANTIAGO

Sandra Alonso

Pendientes de una reunión mañana, inicialmente las posturas apuntan a diferencias que condicionan un pacto ya para el 17

15 jun 2023 . Actualizado a las 05:00 h.

El BNG y CA (Compostela Aberta) gobernarán en coalición. Las líderes de ambas formaciones lo dan por hecho. Otra cuestión es si lo harán ya desde el mismo día 17, cuando se constituya la nueva corporación y Goretti Sanmartín (BNG) acceda a la alcaldía con los votos de su formación (6), los del PSOE (6) y los de Compostela Aberta (2). Con el acuerdo programático ya decidido, la nacionalista entiende que sí será factible llegar al sábado con un pacto, aunque María Rozas (CA) no lo tiene tan claro, lo que apunta a discrepancias en el reparto de áreas, la parte del acuerdo que queda por cerrar.

Sin rechazar la posibilidad de que sí se llegue al 17 con la coalición ya en firme, la portavoz de la formación municipalista apuntó ayer, antes de que se celebrase el último pleno del actual mandato, que si bien CA no está por dilatar los tiempos «tampouco é necesario aceleralos». Eso «pode levar a non tomar as decisións de forma reflexionada, consensuada ou ben traballada», afirmaba Rozas, al margen de que también hay que «entender os tempos de cada organización», expuso en alusión a la ratificación de cualquier compromiso por parte de sus bases.

Así se pronunciaba Rozas justo después de que Goretti Sanmartín confirmase que ya hay acuerdo programático —«iso xa está falado», dijo la nacionalista— y que ahora están con la distribución de áreas. Y faltan «algúns flecos», admitió Sanmartín, reservándose el contenido del acuerdo programático hasta que puedan dar cuenta de la totalidad del pacto. Este puede estar próximo, aunque no es seguro para el día 17, si bien esa parecía la intención: ambas formaciones, que se han citado todavía mañana, habían convocado ya a sus asambleas.

«

A cidade perde

» sin el PSOE

De hecho, el BNG ya reunió a la suya ayer, mientras que CA lo hará esta tarde. Todo indica que se habían convocado con la intención de que ratificasen un hipotético pacto para antes de la toma de posesión. Esas convocatorias se han mantenido igualmente para dar cuenta de cómo van las negociaciones, aunque, a falta de un acuerdo cerrado que presentarle, el BNG pretendía además que las bases decidiesen si delegan la decisión final en su consello local. Es lo habitual en estos casos, defienden desde la formación. Ello evitaría tener que reunir de nuevo a la asamblea para decidir si ratifican el acuerdo. Un acuerdo que «está claro que as dúas partes queremos», admitió María Rozas, «e niso estaremos falando os próximos días».

Con todo, ya sea con seis o con ocho ediles de partida, Goretti Sanmartín insiste en que Santiago contará con un gobierno «sólido, rigoroso, con ganas e capacidade» a partir del sábado, si bien también entiende que la ciudad pierde con la ausencia del PSOE en esa coalición. «Perde o conxunto da cidade e do Concello», dijo la nacionalista ayer al ser preguntada por el rechazo socialista a entrar en el gobierno, porque entiende que los resultados de las urnas indicaban que los compostelanos querían un gobierno «amplo de esquerdas». Pero insistió en que «seguimos coa man tendida: no momento en que o PSOE queira reconsiderar a súa posición e poñerse a traballar polo ben dos intereses do conxunto da cidadanía estarán abertas as portas para que entre no goberno». También María Rozas lamentó que «non se faga esa vontade» de las urnas «de ter un goberno máis amplo en Santiago».

Despedida de la corporación

Y si el sábado se constituirá la nueva corporación, ayer se despidió la actual. Aunque su mandato concluye en la noche del viernes, sus integrantes se despidieron en el pleno convocado para aprobar las actas de la sesión del 10 de mayo y de la previa que también hubo ayer (media hora antes) para dar cuenta de la dimisión anticipada de María Antón (PP).

Con la nueva corporación dirán adiós a Raxoi 15 de los actuales 25 concejales. La renovación alcanzará al 60 %, sobre todo en el PP, que, con 11 ediles, solo mantiene a dos de este mandato: su portavoz, José Antonio Constenla —cederá ese puesto a Borja Verea—, y Evaristo Ben. El BNG aportará cinco nuevas caras y el PSOE solo una entre sus seis ediles. En CA se mantienen María Rozas y Xan Duro. Entre los concejales salientes está el todavía alcalde en funciones, Xosé Sánchez Bugallo (PSOE), ahora aspirante al Senado, quien dice adiós a la actividad municipal, a la que estuvo vinculado, con alguna intermitencia, cuarenta años. Afirma que seguirá «compartindo as preocupacións de Santiago», pero «dende outro punto de vista».