Cuatro compostelanas toman la palabra en el Día Internacional de la Mujer: «Nadie cuestionó absolutamente nunca ninguna de las decisiones que tomé»

X. Melchor / O. P. Arca / Á. Sevilla SANTIAGO / LA VOZ

SANTIAGO

Nuria Palacios, arriba a la izquierda; Elena Vázquez Cendón, a su derecha; abajo, a la izquierda, María Luisa Pérez del Molino; junto a Leticia Falcón
Nuria Palacios, arriba a la izquierda; Elena Vázquez Cendón, a su derecha; abajo, a la izquierda, María Luisa Pérez del Molino; junto a Leticia Falcón LA VOZ

La comisaria, Nuria Palacios; la jefa del Servizo de Microbioloxía del CHUS, María Luisa Pérez; la decana de Matemáticas de la USC, Elena Vázquez; y la empresaria Leticia Falcón explican su experiencia desde cuatro órbitas y vidas que han sido completamente diferentes

08 mar 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

Cuatro décadas formando parte de la plantilla del Hospital Clínico de Santiago le permiten a María Luisa Pérez del Molino, jefa del Servizo de Microbioloxía, conocer muy bien cómo ha cambiado la realidad de las mujeres dentro del sistema sanitario. Recuerda que, cuando llegó, cargos como el suyo eran ocupados siempre por hombres: «En realidad creo que hemos avanzado muchísimo. Una siente que ha tenido que demostrar continuamente su valía más que los hombres». Considera, en cambio, que muchas veces se cae en simplificaciones, ya que la batalla «ha sido de toda la sociedad, no solo de las mujeres. Hay hombres muy convencidos de que tienen mujeres competentes al lado y no les importa dar un paso».

Lo que sí considera cierto es que «sigue siendo difícil ser madre y ser una buena profesional y no sentirse culpable». Admite que una carrera laboral intensa requiere ciertos sacrificios, que mucha gente no está dispuesta a asumir: «Puede parecerte que haces menos caso a tus hijos que otras personas. Tienes que acostarlos y seguir estudiando o trabajando». A punto de jubilarse, comenta que en su servicio sí existe una paridad entre sexos, lo que le parece «fantástico. Creo que aporta diversidad y probablemente nos enriquecemos los unos de los otros en la forma de ver las cosas». Confía en que, con los años, más mujeres lleguen a los puestos directivos: «Cuando me dieron la jefatura éramos tres o cuatro, y ahora creo que llegamos a siete. Sigue habiendo una desproporción, pero tampoco creo que sea un fin en sí mismo. El fin debe ser que lleguen los mejores. En esta sociedad necesitamos líderes y el sexo no debe ser un factor determinante».

En sus ocho años al frente de Microbioloxía, confiesa que «nadie cuestionó absolutamente nunca ninguna de las decisiones que tomé». «Tampoco nunca noté que en la dirección me tratasen distinto por ser mujer», admite Pérez del Molino, que reconoce que el reto del coronavirus fue mayúsculo, pero que lograron sacarlo adelante a costa de ponerse en riesgo ellos mismos: «Lo que peor llevé fue la mezcla de la política con la ciencia. Se usó la política para cuestiones que debían abordarse desde la ciencia, y no de otra manera».

Santi M. Amil

Nuria Palacios, comisaria de la Policía Nacional de Santiago: «No sé por qué, pero entra mayor porcentaje de mujeres en la escala ejecutiva que en la básica»

Nuria Palacios Ibán tomó el mando de la comisaría de la Policía Nacional en Santiago a finales del 2024, pero no ha sido hasta el pasado enero cuando su nombramiento se ha hecho oficial. Su currículo es brillante y ha demostrado su valía en todos los puestos que ha tenido, pero lo cierto es que pasará a la historia de la ciudad por ser la primera mujer que dirige el cuerpo en Compostela y la segunda en Galicia, tras Estíbaliz Palma en Pontevedra. Un hito al que ella suele restar importancia.

—Cada vez hay más mujeres en la Policía Nacional, pero siguen siendo solo el 18 % de la plantilla.

—Está aumentando. En Ourense —su destino anterior— era menos de la media, pero en A Coruña, al ser jefatura, había más. Ahora mismo, de los jefes de brigada, salvo el de Judicial, son mujeres. La jefatura de Seguridad Ciudadana, la de Información, la de Científica y la de Extranjería son todas mujeres. Tres comisarias y una inspectora jefa.

—Y usted la primera comisaria de la historia de Santiago...

—Sí, pero bueno cuando he llegado a Santiago no me he parado a pensar mucho en eso ni en si hay muchas mujeres o no en la comisaría. Lo que sí es cierto es que hay otros factores que te condicionan a la hora de ascender porque también tú tienes que querer. Es decir, depende también un poco del momento vital en el que te encuentres a la hora de ir a los ascensos. Y muchas veces, como me pasó a mí, vas planificando. Yo ascendí a inspectora jefa nada más pude presentarme, porque me parecía que era un buen momento y luego, en cambio, para ascender a comisaria esperé un poquito porque tuve a mis hijos.

—Eso, evidentemente, afecta.

—Claro, y ahora ya son más mayores y es diferente. Eso no significa que antes no hubiera podido, pero he preferido esa planificación, que no es renuncia, es eso, planificación. También es cierto que hoy en día es diferente, porque en los últimos veinte años ha habido muchos cambios, muchos avances y esto ayuda mucho. Hemos ganado en avances de ese tipo y en concienciación. La gente ya sabe que cuando una mujer está embarazada va a haber también un permiso de paternidad que ahora es de cuatro meses —hace veinte años era de tres días— y ya está.

—La de policía es una profesión que se está desmasculinizando rápido, ¿no?

—Sí. Hay diferencias a nivel de escala ejecutiva y de escala básica, no sé por qué, pero lo cierto es que entra mayor porcentaje de mujeres en la escala ejecutiva que en la básica.

—¿Sigue habiendo hombres a los que les cuesta recibir órdenes de una mujer?

—Para nada. Yo nunca he tenido ningún problema. Cuando era inspectora y empecé a ser jefa de grupo, que es cuando ya mandas, tenía compañeros bastante mayores y rápidamente entendieron el rol. Además, a nivel de confianza, lo que yo planteaba, vamos, lo asumían en primera persona. De hecho, se jubilaron hace años y tengo todavía relación con ellos, porque bueno, aparte son mi primer grupo. Los compañeros, si ven que tú respondes, ellos también a ti. Ahí da igual hombres que mujeres.

PACO RODRÍGUEZ

Elena Vázquez Cendón, decana de Matemáticas de la USC: «Creo que xa houbo momentos nos que fomos máis decanas que decanos»

Elena Vázquez Cendón asumió hace ocho años las riendas de la Facultade de Matemáticas de la Universidade de Santiago (USC). Admite que lo hizo por los valores que le inculcó su familia, que desencadenaron un paso que jamás había previsto: «Miña nai sempre me dicía que, en casos así, alguén tiña que facelo. Primeiro tratei de convencer a outras e outros colegas. A facultade estaba vivindo un bo momento, cunha demanda moi importante dos nosos estudantes, e alguén debía asumir esta responsabilidade. Non conseguín que outras persoas o fixeran, pero os razoamentos parecéronme tan de peso que ao final acabei autoconvencida». Admite entre risas que su pasión por la vida universitaria también influyó: «A docencia gústame moito e a investigación é unha paixón. Os cargos de xestión creo que tamén teñen unha compoñente matemática, de resolver problemas. Ademais podes construír proxectos, algo que xa vivín na miña época como vicereitora de estudantes».

El equipo de Vázquez Cendón lo completan otras tres mujeres: Beatriz Pateiro, Mercedes Conde y Rosana Rodríguez. «Foi unha sorte que dixeran que si. Estou moi orgulloso do traballo que fan. Creo que se trata dun dos mellores acertos, xa que son tres matemáticas con moi boa capacidade de traballo e moi comprometidas». Reconoce que en la academia se ha logrado una gran representación femenina en los cargos directivos: «Creo que houbo momentos nos que fomos máis decanas que decanos». Considera que, en estos roles, las mujeres pueden ofrecer «unha maneira de traballar máis colectivamente, pero, como autocrítica, creo que a veces traballamos de máis e facemos que os nosos horarios sexan case máis familiares que profesionais».

En el caso de Matemáticas, admite que la representación femenina llegó a bajar hasta el 38 %, «pero chegamos a rebotar ata un 55 % e agora estamos nun 45 ou 47 %». Admite que la presencia de las mujeres siempre caracterizó a la facultad, y que «na miña época sempre tiven a impresión de que éramos máis mulleres que homes». Vázquez Cendón cierra con una sugerente reflexión: «os liderados femininos son importantes, pero os masculinos que aposten pola igualdade tamén son moi valiosos».

XOAN A. SOLER

Leticia Falcón, responsable del Centro Talentia: «Existen ayudas para las emprendedoras, pero la letra pequeña me impidió acceder»

Leticia Falcón (Tenerife, 1982) se afincó en Galicia en el año 2003. Tras dos décadas trabajando en el sector privado de la formación, siendo directora y con participaciones en tres escuelas de música, «por discrepancias con las socias, vendí todo. Llegó un momento en que ese no era mi sitio y tuve que buscar una salida».

—Y fue ese el motivo que la llevó a emprender.

—Exactamente. Porque yo la verdad, ya con la edad que tenía, no se me pasaba por la cabeza emprender. Ya había emprendido en dos ocasiones junto con otras personas. Pero ahora lo he hecho yo sola, junto a mi marido, que siempre está conmigo ahí: entre él y yo lo hacemos todo, es un emprendimiento puro y duro.

—A la hora de emprender, ¿se encontró con trabas especiales por ser mujer, o por el contrario con facilidades por serlo?

—Yo creo que no tiene nada que ver con ser hombre o mujer. Yo no recibí ninguna ayuda de mujer emprendedora. Haberlas haylas, pero después hay que examinar el caso de cada una de las personas. En todas las ayudas hay mucha letra pequeña, que me impidió acceder a ellas. Todas tienes unos requisitos, como yo digo unas puntillas, que son muy puntillosas, y la verdad no me dejaron mucha opción. Yo era una autónoma desde el año 2005, y al ser una venta de participaciones no tenía derecho a paro ni a indemnización de ningún tipo. Y no me pude acoger a ningún proyecto de mujer emprendedora por tener esa historia detrás. Así que todo se ponía un poco más difícil en ese sentido, pero al final salimos adelante y en abril cumplimos un año con Talentia.

—¿Usted tendría preferencia a la hora de contratar en función del sexo?

—No, la verdad es que no. Siempre que he tenido currículos en mi mano, y jamás he descartado a alguien por ser de un sexo o del otro. Prefiero conocer a las personas y luego tantear un poco, porque van a influir muchos factores, pero nunca he tenido predilección por uno u otro sexo. Yo llevaba 20 años dirigiendo a equipos con hombres y mujeres, y no encuentro diferencias a la hora de trabajar.

—¿Y qué puede hacer la mujer para romper el techo de cristal?

—Si esa situación es así y se puede demostrar yo las animo a luchar por sus derechos. Yo digo siempre que cada persona debe luchar por los derechos que le corresponden. Porque esas situaciones no son justas, no lo son.

—Participó en el programa Emprendedoras de la Cámara de Comercio de Santiago, ¿qué le aportó?

—Pues muchísima información, desde el minuto cero en que nos planteamos ir allí y preguntar. Porque al final, a pesar de que tienes experiencia y muchos años en el sector de la educación, siempre hay cosas que se te quedan por el camino. Nos guiaron desde el inicio y se preocuparon, aportaron su grano de arena. Luego es cierto que hay factores que no dependen de ellos, como cuando tienes que ir a los bancos a pedir préstamos, pero nos orientaron sobre líneas de ayudas. Estamos súper contentos de haber participado en el programa. Nos guiaron paso a paso de cómo teníamos que proceder para emprender y a pesar de que la situación era difícil, nos lo pusieron bastante fácil.

—Está al frente del Centro Integral de Aprendizaxe e Desenvolvemento Talentia en O Milladoiro, ¿cuál es su actividad?

—Por un lado está el apartado de formación, con servicio de apoyo extraescolar para niños, y formación musical desde los seis meses y sin límite de edad, con clases de piano y una formación previa a las clases de instrumentos. Y está la vertiente de bienestar, con clases de pilates (barré, suelo y aéreo) y de zumba; próximamente va a haber también quiromasaje.

—¿Hay diferencias entre las actividades que solicitan hombres y mujeres?

—Todas las actividades están abiertas para ambos sexos, no están destinadas específicamente para uno u otro. Que luego vengan más mujeres o más hombres ya depende de diferentes factores, y conforma una estadística de la actividad. Aquí la puerta está abierta para todo el mundo que quiera venir, y de la puerta para adentro no se habla de política, de religión ni de fútbol.

La brecha en el ámbito laboral sigue presente en Compostela: el 56,5 % de los parados son mujeres

El 8-M del 2025 no es un 8-M más en Santiago. Y es que en este Día Internacional de la Mujer se da una conjunción de factores que hasta ahora no se había producido. Es la primera vez en la historia que la capital de Galicia tiene una alcaldesa. Goretti Sanmartín (BNG) ha logrado un hito para el feminismo y lo ha hecho al mismo tiempo que, también, por primera vez en Compostela es una mujer la que dirige la comisaría de la Policía Nacional. Nuria Palacios se ha hecho con los mandos del cuerpo de seguridad y también en este 2025 una mujer, Sandra María Iglesias Barral, ha sido designada como la jueza decana de la ciudad.

Los de alcaldesa, comisaria y jueza decana son tres puestos clave que hasta ahora había estado siempre desempeñados por hombres en Santiago, de ahí el simbolismo de este 8-M. Y no es una casualidad. Es el fruto de una positiva evolución de la sociedad y del efecto de leyes como la que obliga a que las listas electorales tengan tantos hombres como mujeres. Una dinámica que ha hecho que profesiones hasta no hace mucho masculinizadas como las de policía o las relacionadas con la Justicia tengan cada vez un mayor componente femenino. En el caso de la judicatura y la fiscalía, las mujeres son ya mayoritarias en todas las promociones. Una tendencia que también es evidente en las ciencias de la salud.

Sin embargo, y aunque hoy en día ya nadie se sorprende en Santiago si es una mujer la que conduce un autobús o un taxi, espacios laborales que, como otros, también eran hasta hace no tanto casi exclusivamente para los hombres, la desigualdad aún es evidente en lo que al mercado del trabajo se refiere. No ya solo porque sigue habiendo una brecha salarial en España de unos 5.000 euros anuales entre hombres y mujeres —según datos del INE del 2022—, sino porque siguen siendo las mujeres las que en mayor medida sufren el paro. Y más allá de que sigue habiendo sectores en los que el sexo influye en la nómina, esta es una discriminación que se explica porque las mujeres asumen en mayor medida roles de cuidadoras, lo que conduce a una mayor presencia en contratos a tiempo parcial y a una menor representación en puestos directivos, donde los complementos salariales son más elevados.

En el área de Compostela se registraron al cierre de febrero 9.243 personas sin trabajo, de las que 5.221 son mujeres. Es decir, el paro femenino representa el 56,5 % del total. Santiago ciudad es donde más se reduce esa brecha, hasta el 52,2 % (1.997 de 3.827), y Santa Comba es donde más grande se hace, ya que en este municipio las listas del Inem están compuestas por nada menos que un 67,8 % de féminas (257 de 379).

Sorprende el dato de Ames, por ser un concello urbano, donde el paro femenino alcanza el 60,5 % (752 de 1.243), mientras que en Teo baja al 53,7 % (326 de 607) y en Oroso es del 58,6 % (163 de 278).

Entre el resto de capitales de comarca, en Ordes y Negreira el 64,5 % de los desempleados son mujeres (323 de 497 y 195 de 302, respectivamente), mientras que en Melide alcanza el 60 % (147 de 245), en Padrón baja ligeramente al 57,5 % (175 de 303) y en Arzúa se sitúa por debajo de la media, con un 55,2 % (96 de 174).

La Cámara atendió 278 consultas de interesadas en crear su propio puesto de trabajo durante el 2024

La Cámara de Comercio de Santiago se sitúa en el primer puesto en Galicia como entidad que atendió un mayor número de demandas de asesoramiento formuladas por mujeres emprendedoras y empresarias en el marco de su programa Emprendedoras durante el pasado año. La entidad cameral, a través de su departamento de Creación de Empresas, resolvió las peticiones de información, mentorización y consultoría de 278 mujeres con una idea de negocio o con un plan de modernización y ampliación de una empresa ya creada, contribuyendo así a la creación o afianzamiento de su propio puesto de trabajo.

El programa Emprendedoras (antes denominado de apoyo empresarial a las mujeres) nació hace más de 20 años, y lo desarrolla la entidad compostelana en colaboración con la Cámara de Comercio de España y el Instituto de las Mujeres, del Ministerio de Igualdad; cuenta además con el apoyo financiero del Fondo Social Europeo Plus, por lo que el servicio de formación, información y asesoramiento es gratuito para todas las usuarias. El objetivo primordial es sensibilizar a las mujeres y su entorno del autoempleo y la actividad empresarial y actuar como un instrumento eficaz para la creación y consolidación de empresas, apoyando cualquier fase del proyecto.

El perfil de la emprendedora

La Cámara señala que el perfil de la emprendedora es una mujer de 25 a 54 años, con menos de un año en situación de desempleo, si bien cada vez son más las que acceden al autoempleo desde una experiencia por cuenta ajena, y con estudios universitarios. Por áreas de actividad, el mayor número de nuevas empresas está en el comercio al por menor y en el sector servicios.