
El presidente de la Diputación de Pontevedra anunció que habrá dinero para las obras del cementerio de Bamio. Lo hizo desde el lugar reservado al cura
16 mar 2015 . Actualizado a las 13:37 h.No era hora de misa pero a las doce y media de la mañana estaban ocupados casi todos los bancos de la iglesia de Bamio (Vilagarcía). Los feligreses esperaban al presidente de la Diputación de Pontevedra, Rafael Louzán, y al alcalde de Vilagarcía, Tomás Fole (ambos del PP), que habían anunciado su presencia para conocer sobre el terreno las obras que están realizando en el cementerio parroquial. Hasta ahí todo más o menos previsible. Lo inusual de la cita fue que, a mayores de patear el camposanto y de estrechar manos, Louzán y Fole se dirigieron a los vecinos desde el púlpito, como si de una homilía se tratase.
En más de una ocasión se han escuchado críticas por el hecho de que algunos curas aborden durante la misa algunos temas relacionados con la política, pero rara vez se ve a los propios políticos utilizando el suelo sagrado para cuestiones tan prosaicas como hablar de unas obras. Pero está visto que a dos meses de unas elecciones cualquier ocasión y escenario son buenos para tratar de ganar voluntades.
Tres años de espera
Los vecinos de la parroquia de Bamio llevan tres años esperando a que la Diputación Provincial de Pontevedra les conceda los 20.000 euros que les hacen falta para poder sufragar las obras de mejora que fueron ejecutadas en el camposanto. Como quiera que la ayuda no llegaba, los vecinos se aferraron a las promesas y se aventuraron a iniciar las obras, pero por su cuenta y sin tener en la mano el dinero de la institución provincial. Y los proveedores quieren cobrar, de modo que la visita del presidente de la Diputación ya les estaba tardando. Finalmente Rafael Louzán cumplió lo prometido y ayer anunció que habrá dinero para abonar esas obras y, si es posible, habrá también alguna ayuda más para afrontar trabajos en la iglesia parroquial desde la que ayer habló, y que precisa de una mano de pintura y de algún tratamiento que consiga eliminar las humedades.

«Os políticos deben estar nestas cousas, e ter unha implicación total, e a miña o é», señaló Louzán, máximo representante de la institución provincial y al mismo tiempo presidente del Partido Popular en la provincia. Acostumbrado a los discursos, el político quiso destacar la diferencia de hacer promesas en una iglesia: «Subirse aquí e prometer todo e despois non cumprir, non é xusto nin razoable».
Tomás Fole, el alcalde, tampoco pasó por alto la solemnidad del escenario elegido para dirigirse a los vecinos de Bamio. Y aunque está en plena fiebre de obras en la ciudad, Fole advirtió que su gobierno solo «compromete o que se pode facer».
Y un aparcamiento