Goretti Sanmartín, la primera alcaldesa de Santiago, promete diálogo y un ayuntamiento de «portas abertas»

SANTIAGO CIUDAD

La nacionalista gobernará en coalición con Compostela Aberta tras ser investida esta mañana con sus votos y los del PSOE, que declinó entrar en el gobierno

17 jun 2023 . Actualizado a las 19:00 h.

Goretti Sanmartín se ha convertido esta mañana en la primera alcaldesa de Santiago. Y también en la primera inquilina del BNG en el principal despacho municipal de la capital. No hubo sorpresas. Aunque el PSOE, el partido que gobernó la ciudad durante treinta de los últimos cuarenta años, declinó su invitación para entrar en el gobierno, sí apoyó su investidura. Los socialistas, ahora con seis escaños en el pazo de Raxoi —perdieron cuatro el 28M— le aportaron los votos que necesitaba para acceder a la alcaldía frente a un PP que suma 11.

Goretti Sanmartín se hizo con el bastón de mando con el respaldo también de los dos votos de Compostela Aberta (CA), además de los propios del BNG (6). Ambas formaciones gobernarán en coalición con un ejecutivo de ocho concejales, el más exiguo de la ciudad en la actual etapa democrática, aunque son los mismos, indicó Sanmartín en su discurso de investidura, con los que contó Ánxel Casal en 1936, entonces en una corporación de 32.

El alcalde republicano estuvo en la memoria de la nueva regidora también porque, dijo, «poucos coma el e a súa compañeira María Miramontes entenderon esta cidade como verdadeira capital dunha Galiza de seu». Una ciudad que no renuncia a ser referente institucional, pero tampoco de la identidad cultural gallega, vino a decir Sanmartín en un discurso en el que ofreció diálogo al resto de la corporación y a las instituciones y administraciones con intereses y competencias en ella. En Santiago, buena parte de esas entidades se hacen visibles en la Praza do Obradoiro: la Xunta, el Consello da Cultura, la Universidade, el propio Concello y la Iglesia, a la que no mencionó expresamente, aunque sí la tuvo en cuenta a través de esa «monumental catedral, o tesouro patrimonial e destino de peregrinaxe sen o que non poderiamos explicar a nosa historia».

Con todos ellos «queremos facer camiño, para coller pulo, para identificar os problemas e procurar solucións, de mans dadas, para sumar forzas e proxectar Santiago a este século XXI que tanto nos está custando», expuso Sanmartín después de prometer cumplir «fielmente as obrigas do cargo» y, «por imperativo legal, cumprilas e facelas cumprir con lealdade á Xefatura do Estado». También se comprometió, siguiendo la misma fórmula que utilizaron los integrantes del nuevo gobierno en su toma de posesión, a defender «os dereitos e intereses da veciñanza de Compostela e do pobo galego», aunque ella sumó, en la asunción de la alcaldía, el agradecimiento «ás mulleres que abriron camiño, e polas que virán».

Su feminismo impregnará sus políticas. «Queremos un concello que estea na vangarda do feminismo e da igualdade. De todas as igualdades», como objetivo, dijo, de una política social global «que non deixe a ninguén fóra». Serena, pero emocionada al final de su intervención, cuando recordó a su madre y a su madrina, Sanmartín desgranó en un discurso que concluyó hacia las once, al filo de que las campanas de la Catedral diesen cuenta de la hora, las bases de su acción de gobierno: la cultura y su proyección internacional desde Compostela; la recuperación de los espacios públicos «para a veciñanza»; la búsqueda de fórmulas para que el turismo no agobie a la ciudad; la transformación urbana hacia una Compostela accesible «e que teña as persoas no centro»; y la lucha desde las políticas locales también contra el cambio climático.

Y entre los retos específicos, la vivienda, el empleo, la revitalización del comercio y la repoblación del casco histórico. Todos son «urxencias» para Sanmartín, que ve una ciudad con posibilidades «de ser punteiros en distintos sectores económicos» y de atraer industria vinculada al conocimiento, reforzando las sinergias con la USC.

La alcaldesa prometió un «goberno de portas abertas», en diálogo también con la representación social y vecinal. «Este goberno municipal só se poderá entender coa participación da veciñanza, porque vai ser a protagonista nos próximos catro anos», dijo antes de comprometerse con políticas equilibradoras para el rural enunciando una por una todas las parroquias compostetanas.

Borja Verea ?centro? junto al arzobispo, Xosé Sánchez Bugallo y los ediles Mercedes Rosón, Xan Duro y María Rozas
Borja Verea ?centro? junto al arzobispo, Xosé Sánchez Bugallo y los ediles Mercedes Rosón, Xan Duro y María Rozas XOAN A. SOLER

El PP augura que el BNG fracasará: «Gobernaremos máis pronto que tarde»

El PP fue el único partido que presentó a su cabeza de lista como candidato alternativo a alcalde pese a que sabían de antemano que Borja Verea no ganaría la votación a Goretti Sanmartín. El resultado fue el esperado, trece votos para la nacionalista y once para el popular que, sin embargo quiso destacar tras el pleno que su grupo es el mayoritario frente a un bipartito BNG-Compostela Aberta que solo suma ocho ediles apoyado en la investidura por los seis de un PSdeG que no ha querido entrar en el ejecutivo municipal. «Hoxe quedou claro que en Santiago hai unha gran maioría de once concelleiros e enfronte vai nacer un goberno de seis máis dous», señaló el líder conservador.

Verea augura que el gobierno del Bloque en Santiago fracasará, por lo que asegura que en el PP ya están preparándose para el futuro. «O noso interese son os intereses xerais de Santiago e para iso comezamos hoxe unha alternativa de futuro. Imos construír un goberno de progreso, un goberno moderno e un goberno forte porque estamos convencidos que imos estar ao fronte da cidade máis pronto que tarde», vaticina el portavoz popular.

En cuanto al discurso de investidura de Goretti Sanmartín como la primera alcaldesa en la historia de la ciudad, Borja Verea lo tacho de sectario y de débil. «O que vimos hoxe foi un goberno instalado na soberbia, porque son seis máis dous, no sectarismo, porque unicamente tivemos que escoitar o discurso, máis pensando no pasado, no que falouse máis da República e de Franco que do futuro e da vangarda. E ademais inútil, porque o din os propios números. Nace un goberno de seis máis dous. Nós seguimos ao noso, que é traballar por Santiago pensando nos intereses xerais da nosa cidade e construíndo dende xa unha alternativa de futuro para empezar a gobernar a cidade máis pronto que tarde», insiste.

Pese a su dura intervención tras el pleno, el portavoz y todo el PP se mostraron distendidos durante la sesión y felicitaron públicamente a Sanmartín por su designación.

Bugallo está convencido de que el PSdeG no aplicará el «bloqueo» que él sí sufrió

Como exalcalde de Santiago, Xosé Sánchez Bugallo acudió a la investidura de Goretti Sanmartín y vio en el discurso de la ya regidora nacionalista «boas intencións, ilusións e aspiracións», aunque apostilló que será el tiempo el que determine si es capaz de llevar a cabo sus proyectos, especialmente por tratarse de un ejecutivo local con tan solo ocho ediles. «O problema non é tanto que sexan oito ou dez, o gran problema é que fan os outros quince ou os outros dez. É dicir, se é posible unha colaboración, a cousa irá dunha maneira, se nun momento determinado prodúcese, como pasou nos dous últimos anos en Santiago, un bloqueo, vai ser moi difícil», advierte el hasta el 28-M líder de los socialistas compostelanos.

Bugallo, que desde las pasadas municipales se ha lamentado en varias ocasiones del bloqueo al que le sometieron tanto el BNG como Compostela Aberta, descarta sin embargo que el PSdeG les vaya a pagar ahora con la misma moneda. «Estou completamente seguro de que ese é un sentimento profundamente antisocialista e que en ningún caso vaise aplicar. O que teñen que prevalecer son os intereses xerais da cidade. Cousas como o que pasou co concurso da auga o con Peleteiro, por poñer dous exemplos, non poden pasar e deben esforzarse todos para evitar que sucedan», afirma el exalcalde.

La número 2 de la lista de los socialistas compostelanos, Mercedes Rosón, también espanta esa posibilidad de bloqueo y asegura que el PSdeG seguirá «remando para que Santiago siga medrando». Sobre la posibilidad de que finalmente sí entren en el gobierno, apunta que «non está descartado», aunque advierte que «de momento está clara cal é a nosa situación, nós apoiamos a Goretti Sanmartín como alcaldesa e eu estou realmente contenta de que Santiago teña por primeira vez unha alcaldesa, creo que é un avance importante», añade.

La posición que tome el PSdeG en Santiago en el futuro dependerá de a quién se nombre portavoz y cómo se cierre la «etapa de transición» —en palabras de Bugallo— en la que están inmersos los socialistas tras el descalabro que sufrieron en los pasados comicios, en los que perdieron cuatro ediles.

Compostela Aberta espera que los socialistas «reflexionen» y se sumen al nuevo gobierno

Compostela Aberta formará parte del nuevo gobierno local compostelano en coalición con el BNG, pero su portavoz, María Rozas, no esconde que a ella le gustaría que se sumase también el PSdeG para que el ejecutivo municipal contase con mayoría absoluta en el pleno. «Me gustaría que este goberno fora máis amplo e que fora representado polos tres partidos da esquerda. Espero que si que reflexionen e que finalmente ese goberno amplo estea en Santiago», señala la líder de CA. «Sempre dixemos que iso era o que os veciños e veciñas dixeron cos seus votos, que querían un goberno plural e de esquerdas», añade.

Rozas se declara «satisfeita coa situación actual» y también con el hecho de que por primera vez vaya a haber una alcaldesa «algo que como muller eu teño que recoñecer que me enche de orgullo, aínda que non sexamos da mesma organización política».

La portavoz de Compostela Aberta destaca que su organización fue muy clara «dende a propia noite electoral» al garantizar su apoyo a Goretti Sanmartín y al BNG «como forza máis votada da esquerda» y que por ello han estado trabajando estos días con el fin de contar con un programa de gobierno que, aunque no quiere adelantar todavía «por prudencia e discreción», ya tiene claras cuáles serán las competencias de la formación en el nuevo ejecutivo municipal.