La desertificación en España ya alcanza el 40 % del territorio

J.A.G. COLPISA

SOCIEDAD

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Las comunidades autónomas más afectadas son la Región de Murcia, Comunidad Valenciana, Andalucía, Castilla-La Mancha, Aragón y Canarias

28 nov 2025 . Actualizado a las 12:09 h.

La desertificación se extiende a lo largo de 206.203 kilómetros cuadrados, el 40 % del conjunto del territorio nacional, como recoge el primer Atlas de la desertificación de España que se ha presentado este jueves en la Universidad de Alicante (UA). El proyecto, coordinado por los investigadores Jorge Olcina, catedrático de Análisis Geográfico Regional de la UA, y Jaime Martínez Valderrama, científico de la Estación Experimental de Zonas Áridas del CSIC, ha desarrollado mapas que indican, además, una degradación en el 43,35 % del suelo.

Región de Murcia, Comunidad Valenciana, Andalucía, Castilla-La Mancha, Aragón y Canarias son las comunidades autónomas más afectadas por este escenario de altas temperaturas, escasos recursos hídricos (no solo por la falta de lluvias, también por la sobreexplotación de los acuíferos), que conduce a la pérdida de suelo útil para la biodiversidad y la agricultura.

El proyecto ATLAS, en el que han participado aportando su opinión más de 40 expertos, reúne 66 mapas sobre seis temas relacionados con la desertificación (clima, agua, suelo, cubierta forestal, biodiversidad y sociedad) y otros mapas como la población que vive en las zonas áridas, es decir aquellas con escasez de precipitaciones y altas temperaturas que dificultan el crecimiento de la vegetación.

En la presentación, Olcina y Martínez Valderrama han subrayado que la desertificación es uno de los principales problemas medioambientales de España y que «su gravedad y extensión no dejan de aumentar debido al cambio climático y al uso insostenible de los recursos naturales». Por este motivo, «cartografiar este complejo proceso y las diversas variables implicadas es el primer paso para diseñar soluciones efectivas».

El proyecto ATLAS tiene su origen en la publicación del Atlas Mundial de la Desertificación (ADM) en el 2018, un trabajo que dejó en blanco los mapas de desertificación. El Gobierno de España, al aprobar su Estrategia Nacional de Lucha contra la Desertificación (ENLD), adquirió el compromiso de hacer nuevos mapas de desertificación que sustituyesen a los que quedaron obsoletos.

Olcina y Martínez han explicado que «con estos antecedentes el proyecto ATLAS ha recopilado información sobre los múltiples aspectos relacionados con el problema» de la desertificación. Este fenómeno es la degradación de las zonas áridas, semiáridas y subhúmedo-secas como consecuencia de variaciones climáticas y actividades humanas, entendiendo por degradación la pérdida de productividad biológica, económica y de biodiversidad. De acuerdo con esta definición, la degradación abarca el 43,35 % del territorio y la desertificación (es decir, la degradación localizada en las zonas áridas) afecta al 60,94 % de las zonas áridas (206.203 kilómetros cuadrados).

«Datos preocupantes»

De la mano de diversos expertos, el proyecto ha explorado dieciséis paisajes o situaciones vinculadas a la desertificación. «El objetivo ha sido ahondar en los diversos matices que rodean a este escurridizo concepto, poniendo de manifiesto lo que es desertificación, lo que no lo es y las situaciones intermedias que pueden evolucionar o no hacia la desertificación», han detallado Olcina y Martínez Valderrama.

El contexto actual de cambio climático que supone en España un aumento progresivo de temperaturas y una irregularidad mayor de las precipitaciones no contribuye a mejorar la situación, sino todo lo contrario. «Estamos ante uno de los retos ambientales más importantes para nuestro país en las próximas décadas. Los datos son realmente preocupantes», apunta Olcina en declaraciones a este periódico.

El catedrático de la UA no prevé que España se vaya a convertir en un desierto de dunas de arena. «La desertificación es un proceso de mayor complejidad, no solo es erosión o temperaturas altas, es también la acción humana sobre el territorio». En este sentido, recuerda que desde los años 60 del siglo pasado hasta hoy, nuestro país lleva décadas sometido a un proceso de transformación del territorio para uso agrario y urbano-turístico, «que ha favorecido su degradación». Por eso, hace un llamamiento a «un uso responsable del territorio y un gasto muy prudente en los recursos hídricos».

«El uso imprudente del agua, especialmente de acuíferos que se están agotando y salinizando han convertido muchas zonas de nuestro territorio en espacios de fuerte degradación y por tanto con un proceso desertificador creciente, agravado por un contexto climático de temperaturas al alza y precipitaciones cada vez más irregulares».

El proyecto ATLAS ha contado con el apoyo de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco) en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), financiado por los fondos Next Generation de la Unión Europea.