Al Dépor se le acaban las excusas

Pedro José Barreiros Pereira
Pedro Barreiros A CORUÑA / LA VOZ

TORRE DE MARATHÓN

CESAR QUIAN

Riazor exige el triunfo frente a un Leganés que derrotó por dos veces a los coruñeses la pasada Liga

09 dic 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

El  Dépor necesita plasmar esta tarde los brotes verdes que se observan en su fútbol. La visita del Leganés, un rival basado en una confianza y un carácter colectivos por encima de la media, exigirá no solo que la mejoría experimentada con la llegada de Cristóbal deje la sensación de un bloque unido y unos futbolistas que por fin dan la medida de sus posibilidades, sino que la suma de estas condiciones han de arrojar ya tres puntos que esta tarde se antojan imprescindibles. Ni siquiera el mes de diciembre, cuando quedan muchos puntos por delante, mitiga la necesidad de una victoria que modere el volumen de las alarmas de cara al exigente calendario al que los coruñeses se enfrentarán de aquí hasta mediados de enero. A la visita del cuadro pepinero, contra el que el Deportivo cayó en Riazor y en Butarque el pasado curso, le seguirán compromisos contra el Barça, el Celta, el Villarreal, el Valencia y el Madrid en los que estará muy caro sumar nuevos puntos en el casillero. Tras el resultado de anoche en Mendizorroza el equipo coruñés salta hoy al césped igualado a puntos con el descenso.

Todas las buenas noticias del Dépor pasarían por plasmar de una vez el crecimiento defensivo y minimizar los errores individuales. De los casi 15 disparos de media que recibía durante la etapa de Mel, se ha pasado a los 12 por partido. Además, si entonces los porteros del equipo coruñés estaban obligados a despejar un promedio cercano a los 5 remates entre los tres palos, ahora apenas superan los 4. Sin embargo, pese a que los adversarios cada vez lo aprietan menos, la sangría defensiva no se detiene y el comentario de que a este Dépor con muy poco se le hace mucho daño corre como la pólvora entre los rivales. Al cabo de catorce jornadas, su actual cifra de 27 goles encajados se convierte en la segunda más alta que ha protagonizado en Primera en los últimos 62 años, solo empeorada por los 31 que llevaba a estas mismas alturas en el 2012, cuando ni Oltra, ni Paciência, ni Fernando Vázquez acabaron por evitar el descenso, y solo igualada con los también 27 de la temporada 1968-69. En aquella ocasión, hace casi medio siglo, en los dieciséis partidos siguientes (eran ligas de treinta jornadas) apenas recibió 17 goles más y acabó en mitad de la tabla.

Algo así quiere el Dépor actual, que sigue ajustando su rendimiento defensivo mientras se inclina por dominar más el balón. Con Luisinho aún lesionado y Arribas camino de México, la gran novedad del partido radicaría en la suplencia del uruguayo Valverde, pues en labores creativas Cristóbal estudia dar la batuta a Çolak. Esta se convertiría en la primera titularidad liguera del turco desde el ascenso del técnico catalán. Todo indica que Carles Gil, aunque Bakkali se ha recuperado a tiempo, ocupará la posición del hasta ahora imprescindible Cartabia, lesionado hasta febrero, mientras Andone seguirá como suplente.

En el Leganés, con bajas en defensa, el exdeportivista Raúl García podría ser titular, aunque no en su posición natural de lateral zurdo, sino como central.