La alcaldesa propone convertir en zona verde la parcela de la depuradora

VIGO

Porro garantizó su clausura si la Xunta accede a construir una planta comarcal en Baiona La medida acabaría con los malos olores en Coruxo y evitaría ampliar el relleno previsto en la zona portuaria de Bouzas

05 sep 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

La junquera del Lagares recuperará para uso público la práctica totalidad de su extensión si finalmente sale adelante la propuesta de la alcaldesa de construir una depuradora única para la margen izquierda de la ría en Cabo Silleiro (Baiona). En tal supuesto, Corina Porro anunció ayer el cierre de las plantas del Lagares y Teis, en Vigo, junto con las cinco existentes en los demás municipios que utilizarían la futura instalación de Baiona. Aunque no se facilitaron muchos datos, la alcaldesa aseguró que el edificio de la depuradora se convertiría en un inmueble de uso dotacional, aunque habría que esperar para definir su destino concreto. Respecto al resto de la parcela, se recuperaría el 75% del total como espacio público. Quedarían exceptuadas las instalaciones más próximas al río Lagares, que se reutilizarían como tanques de tormenta. En cualquier caso, también podrían cubrirse para urbanizar su superficie como zona ajardinada al servicio de la ciudad. De esta manera los tanques de tormenta pasarían desapercibidos para los ciudadanos, como ocurre con los que funcionan en estos momentos en los colectores de margen de ría y del río Lagares. Decisión popular Esta propuesta no ha generado todavía reacciones entre los vecinos que desde hace casi una década padecen los problemas derivados de los malos olores de la depuradora. Precisamente estos días una veintena larga de familias negocia con el concejal de Medio Ambiente, José Manuel Figueroa, la venta de sus casas al Concello como única vía para no seguir padeciendo los malos olores. Porro no se extendió ayer en las ventajas que supondría para la parroquia de Coruxo la desaparición de la depuradora, consciente de que hablar de un futuro sin la instalación es quizás prematuro. En cualquier caso, es consciente de que su eliminación sería bien recibida tras años de polémica y fuertes molestias, especialmente para los vecinos más próximos a la planta. Sin duda algo parecido habrá ocurrido en Bouzas al conocer la propuesta municipal. La idea inicial de ubicarla en la ampliación que se va a llevar a cabo en el relleno había sido mal recibida. La depuradora iba a ocupar unos 60.000 metros cuadrados de relleno, a mayores de los 140.000 que planea el puerto para ampliar sus instalaciones. Si en Coruxo se produjeron numerosas protestas, en Bouzas comenzaron antes del verano. Los residentes no quería la depuradora en la zona a pesar de que estaría a cierta distancia de sus viviendas.