PP y PSOE de Vigo cierran finalmente un acuerdo sobre los presupuestos

VIGO

M. Moralejo

Caballero llamó a Figueroa anoche para cerrar un acuerdo que le garantiza estabilidad hasta las elecciones y que no hace alusiones al hospital de Beade

28 mar 2014 . Actualizado a las 04:04 h.

El PP vigués ha quemado sus naves al garantizar su apoyo a los presupuestos de su principal enemigo político sin que haya cumplido sus exigencias, de manera especial el cumplimiento del convenio para dar servicios básicos al nuevo hospital de Vigo. Esta era su principal línea roja, según declaró reiteradamente el líder popular, José Manuel Figueroa, quien se ha conformado con un vago compromiso del alcalde.

Caballero solo se ha comprometido a llevar los servicios a las parroquias de la zona donde se construye el hospital. El PP lo ha aceptado en una arriesgada maniobra que ni mucho menos comparte todo el grupo municipal y ha encontrado reticencias en el seno del partido.

Incluso en la Xunta. En una visita al nuevo hospital, la conselleira de Sanidade fue explícita al ser preguntada si ya cuenta con que el Concello, como dice el PP, pague los servicios: «Eu non dou por feito nada». Rocío Mosquera recordó la trayectoria de incumplimientos y de confrontación del Ayuntamiento con el tema del nuevo hospital, aseguró que su departamento ya tiene listos los proyectos para dotar al centro sanitario de servicios y avanzó que los empezará en semanas sin esperar por el Concello.

Con ser la principal cesión del PP, porque era la clave del acuerdo, tampoco es la única. Las líneas que no se iban a traspasar en ningún caso han sido superadas casi todas por el PSOE. Así, la supresión de todos los organismos autónomos dejará fuera a la Gerencia de Urbanismo, el principal. O la inclusión en los presupuestos de una partida para expropiar los terrenos de la Cidade da Xustiza se queda en la venta de pisos municipales como fuente de financiación, lo que retrasa una posible solución. El apoyo al transporte metropolitano no será tal: en Vigo habrá un tope económico a la aportación municipal, como Caballero precisó ayer. Y el cambio del recibo del agua queda a expensas de lo que decida un informe de la Universidad.

Quizás por ello el regidor de Vigo exhibía ayer una gran sonrisa al dar a conocer el pacto y Figueroa, con gesto adusto, pidió «comprensión» a los ciudadanos y tiempo para valorar las consecuencias del pacto «ya que el tiempo dará o quitará razones».