El proyecto feminista del Vigo Rugby lucha por sobrevivir

Antía Cuadrado VIGO

VIGO

cedida

Los equipos de mujeres del club tienen dificultades para cerrar sus plantillas

05 ago 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

En unos tiempos en los que la igualdad es una reivindicación permanente, la inclusión de equipos formados por mujeres en el mundo del deporte ha llegado a alcanzar cierta estabilidad. La Universidad de Vigo acoge en sus instalaciones al equipo local de jugadoras de rugbi, que este año celebrará su 30 aniversario. Pero los estereotipos siguen estando a la orden del día y, en muchos países, este deporte sigue considerándose solo de hombres.

Vigo Rugby Club se declara abiertamente feminista y pretende ser un ejemplo a seguir para otros equipos, hasta ahora masculinos. Cada año intentan formar varias categorías integradas exclusivamente por mujeres. Sin embargo, las dificultades se presentan a la hora de captar a las jugadoras suficientes para poder completar la plantilla, que exige un mínimo de quince personas.

Berta Álvarez, actual directiva del club, explica que en deportes minoritarios como el rugbi es imposible alcanzar las treinta jugadoras necesarias para formar un equipo profesional. La media es de 18 o 19 fichas por año, situación que empeoró tras la pandemia, cuando llegó a descender hasta el mínimo permitido para competir. «La federación tuvo que aceptar que este año se jugase solo con trece chicas en el campo», cuenta con cierta desilusión Álvarez. «No es un deporte en el que las chicas vienen porque les apetece jugar, hay que buscar y hacer una labor intensa de captación cada temporada», añade. Este verano, las redes sociales del club ya están en marcha, haciendo promoción e invitando a potenciales «leonas» a unirse al equipo.

Desde hace dos años, con motivo de potenciar la igualdad en este deporte, han decidido hacer varios cambios internos en el club. Entre ellos, adjudicaron los puestos de coordinación y dirección a dos exjugadoras, entre ellas Berta Álvarez. La viguesa comenzó a jugar al rugbi en la universidad, junto a una amiga. «Cuando empecé era un deporte mayoritariamente universitario, sobre todo entre mujeres. Ahora ya hay varias categorías inferiores, en nuestra escuela tenemos chicas de todas las edades», dice Álvarez. «Poco a poco podremos cambiar la mentalidad de nuestra sociedad», añade la exjugadora, que en el fondo admite que aún queda mucho camino por recorrer.

El club reflexionaba en su perfil de Twitter sobre la cantidad de mujeres que dejan de practicar deporte durante la adolescencia. Berta Álvarez comentaba que, en el caso del rugbi, la raíz del problema está en la influencia del «qué dirán». «En la pubertad, lo que se espera de una chica no es lo mismo que lo que se espera de un chico, así que cuando se llega a esas edades, las chicas valoran más hacer otro tipo de actividades que no impliquen fuerza física, como pasa en este deporte», concluye.

La normativa del rugbi contempla que los equipos deben ser mixtos hasta cumplir la mayoría de edad, momento en el que los jugadores tienen que cambiar a categorías femeninas o masculinos. Álvarez denuncia que, muchas veces, las jugadoras se sienten incómodas compitiendo con chicos en un mismo equipo, sobre todo durante la adolescencia cuando las diferencias físicas son más notorias. Este es uno de los motivos principales por los que el número de mujeres que practican deporte disminuye al sobrepasar los 16 años. La coordinadora del Vigo Rugby reclama la falta de apoyo, necesario para conseguir que los equipos femeninos lleguen a ser igual de valorados que los formados por hombres.

La temporada pasada se celebraron, por primera vez, competiciones nacionales para las categorías sub 14 y sub 16, que tenían como objetivo juntar a equipos femeninos de todo el país en un mismo evento, para que las jugadoras locales viesen posibilidades en este deporte. «Que practiques un deporte no quiere decir que seas menos mujer», denuncia Berta Álvarez.

Galicia ya cuenta con equipos de rugbi en cada una de sus provincias. Sin embargo, todos siguen a la espera de poder cumplir con el número de fichas suficientes para formar equipo femenino esta temporada. A finales de agosto, tendrán lugar en el campus una serie de entrenamientos del Vigo Rugby Club. Será de puertas abiertas, con el objetivo de captar nuevas leonas.