Con el deporte inclusivo como desvelo

Xosé Ramón Castro
X. R. CASTRO VIGO / LA VOZ

VIGO

Oscar Vázquez

Celso Comesaña, con Susana Rodríguez, creo un club que aspira a ser referente en materia de integración

01 may 2023 . Actualizado a las 05:00 h.

Celso Comesaña Pereira (Vigo, 1988) es un hombre polifacético en el mundo del deporte y en la vida. Muchos le pueden conocer por ser el guía de Susana Rodríguez Gacio, la campeona de paratriatlón, en la modalidad de atletismo, pero Celso es mucho más. Con ella fundó el Club Delikia de atletismo, enfocado a la integración social, en el que ejerce de presidente y entrenador y que va camino de convertirse en referencia. A nivel profesional es, guardia civil y, además, da clases en una academia.

Su relación con el mundo del deporte comenzó desde pequeño. El atletismo y el fútbol fueron sus pasiones y se dedicó al balompié hasta que aprobó las oposiciones ejerciendo de fornido central en el Matamá y el Coruxo. En el atletismo, el fondo siempre fue su espacio.

Comesaña también hizo sus pinitos en el triatlón y fue ahí en donde surgió su relación con Susana Rodríguez. «Coincidimos los dos en el mismo equipo de triatlón y Luis Piña (el entrenador) me pidió un día que le fuera a ayudar al entrenamiento y ahí comenzó todo. Al principio, yo le ayudaba a entrenar sin más, pero comenzó a competir en atletismo, yo iba con ella, comenzó a hacer las mínimas y hasta los Juegos». De entrada, un guía debe correr «un punto más» que la persona que tenga discapacidad para así poder realizar a la perfección su cometido: evitar problemas, caídas, informar por dónde van, dar cuenta de los tiempos y llevar a la práctica las órdenes del entrenador.

De esta relación nació la idea de crear un club en Vigo. Los dos coincidieron en la necesidad de transmitir los valores del deporte que le habían inculcado desde niños. Después de darle vueltas, decidieron implantar tres disciplinas: atletismo, triatlón y la sección de discapacidad: «La encuadramos en los dos deportes en función de las capacidades de los niños». Desde hace tiempo tienen un acuerdo de colaboración con Discamino.

Desde el primer momento, su apuesta fue por el «entrenamiento inclusivo», lo que significa mezclar a los niños con y sin discapacidad. «Empezamos juntos y luego el entreno se adapta a las necesidades de cada grupo». Para comenzar, cuentan con un grupo para los niños más pequeños, otro intermedio y uno de adultos y rendimiento que lleva Luis Piña, el hombre que los unió para la pista.

En la actualidad, del Club Delikia (adoptó el nombre de su patrocinador principal) cuenta con 70 licencias en atletismo y 125 en triatlón, unas cifras espectaculares teniendo en cuenta que comenzaron con una decena de chavales y que el club solo tiene año y medio de vida. Su creación oficial data del mes de diciembre del 2021. De hecho, ni en las mejores expectativas se esperaban un crecimiento así. «En el 2022 esperaba que pudiéramos llegar a 50 y terminamos con un centenar de licencias y este año ya vamos camino de las 200».

«Yo creo que es la gestión del día a día de los entrenadores, la directiva, la vinculación de los patrocinadores, las familias, todo el mundo está por la labor de colaborar con el club. Es una pasada ver la implicación de todos para que esto vaya a más», dice Celso Comesaña al ser preguntado por el secreto de semejante crecimiento en tan poco tiempo. Durante este pequeño trayecto, su trabajo ya fue reconocido en los premios que impulsa Iberdrola para el deporte de base por su proyecto de escuela de deporte adaptado.

Su centro logístico son los bajos de Balaídos, donde tienen alquilada la sala multiusos (si el tiempo lo permiten van a las pistas), pero también acuden a la playa de O Vao para hacen natación en aguas abiertas cuando la climatología es benigna. Por norma, los de triatlón hacen tres días de natación y otros tantos de atletismo y los fines de semana aprovechan para salir en bici.

A día de hoy, Celso ya casi no entrena con Susana Rodríguez y se centra en la gestión del club, además de competir en carreras populares. «Yo soy el presidente y Susana es la presidenta de honor. Me encargo de la gestión deportiva del día a día. Organizar los entrenadores, estar pendiente de cualquier cosa con los padres y con los niños y estoy siempre en los entrenamientos», dice de sus funciones. Todas las tardes de su vida actual se las dedica al club después de trabajar en horario de mañana. «Y cuando estoy en casa me dedico a la gestión de licencias, subvenciones y todo eso». De todo, lo que más le llena es ayudar a los niños de las escuela.

Camino de cumplir dos años, Celso Comesaña percibe que el Delikia «no tiene techo», porque considera que la entidad «todavía no se conoce lo suficiente para que llegara a su tope. No le veo límite y aspiramos a ser uno de los mejores clubes a nivel gallego, sino el mejor, y nacional», prestando siempre especial atención a los deportistas con discapacidad y amparados en la figura de Rodríguez Gacio y en otros deportistas de nivel. «Tenemos bastantes referentes a nivel nacional y eso hace que la gente se fije en nosotros».