
El festival internacional de cine de Tui se desarrollará entre el 7 y el 11 de mayo
31 mar 2025 . Actualizado a las 18:29 h.La edición 21 del International Film Festival Play Doc, que se desarrollará en Tui del 7 al 11 de mayo, ofrecerá dos retrospectivas dedicadas a los norteamericanos Elaine May y Monte Hellman, dos figuras icónicas del cine estadounidense de las décadas de 1960 y 1970, cuyas obras, aunque enormemente influyente, permaneció en parte inaccesible y difícil de reunir.
Monte Hellman (1929-2021) fue uno de los primeros discípulos de la llamada escuela de Roger Corman, con quien trabajó desde finales de los años 50 en distintas labores. En 1966 dirigió dos wésterns atípicos, alejados de las tradiciones del género, como The Shooting y Ride in the Whirlwind, ambos producidos y protagonizados por el entonces poco conocido Jack Nicholson. En 1971 dirigió su película más aplaudida y conectada con su época, Two-Lane Blacktop, una road movie protagonizada por el cantautor James Taylor y el músico Dennis Wilson, de los Beach Boys. El filme, que sigue a dos jóvenes en una carrera de Estados Unidos, fue encargada por el estudio Universal para aprovechar la moda juvenil generada por el éxito de Easy Rider (Dennis Hopper, 1969), pero no fue un éxito en su momento y solo se transformó en filme de culto con el paso de los años. Otra de las películas que se podrá ver en la retrospectiva es Cockfighter. Protagonizada por Warren Oates, su actor fetiche, se centra en el mundo de las peleas de gallos para contar otra historia de perdedores narrada con su característico estilo parco y algo distante.
A pesar de que su filmografía no fue extensa ni especialmente exitosa en términos comerciales, Hellman dejó una huella profunda en el cine independiente de los Estados Unidos. De hecho, su estilo narrativo influyó en directores como Quentin Tarantino, a quién ayudó como productor ejecutivo y supervisor en el set de Reservoir Dogs.
Por su parte, Elaine May (1932) comenzó su carrera como actriz teatral y comediante, luego improvisando en escenarios junto a Mike Nichols, con quien creó un clásico y muy influyente dúo cómico. Tras escribir varias obras de teatro, May pasa al cine, siendo la única mujer dentro del Nuevo Hollywood. May debutó como realizadora en 1971 con A New Leaf, una comedia negra protagonizada por Walter Matthau y la propia directora que recuerda a los clásicos de la screwball comedy norteamericana, pero con un oscuro toque hitchcockiano. Con un guion de Neil Simon, May filmó en 1972 The Heartbreak Kid, protagonizada por Charles Grodin y Cybill Shepherd, otra comedia de espíritu clásico, pero con un regusto amargo.
Tras esas dos películas que satirizan los ideales estadounidenses sobre el amor, el éxito y el autoengaño que se precisa para acceder a ellos, May entrega su filme más áspero e inusual: Mikey and Nicky, una película de gángsters neoyorquinos centrada en la complicada relación de amistad entre los personajes que interpretan Peter Falk y John Cassavetes. A diferencia de sus más amables y comerciales películas anteriores, fue un fracaso cuando se estrenó, aunque pasó a la clasificación de películas de culto.