La Venidera se abona a la resistencia y al diálogo como presupuesto vital y cuaja con «No» sus intenciones creativas que disparan la frescura y la juventud como arma coreográfica. Junto a la compañía catalana, Ana Morales y Lorena Nogal, entre otros, siembran de identidad contemporánea el DX-26, una cita marcada por una extensa programación y la apertura de la actividad a la periferia de Gijón, al barrio de La Camocha. La compañía La Intrusa elige el Jovellanos para celebrar su 30 aniversario sobre las tablas
Yolanda vázquez