Nigrán y Baiona no envían a la Xunta los planes para la sequía que les pidió

Bibiana Villaverde / m.torres NIGRÁN, VIGO / LA VOZ

BAIONA

XOAN CARLOS GIL

El Gobierno gallego dice que la situación de O Val Miñor es la más crítica

20 oct 2022 . Actualizado a las 05:00 h.

La situación más preocupante por la sequía de Galicia es la que atraviesa O Val Miñor. Sin embargo, ni Nigrán no Baiona llegaron a remitir sus respectivos planes de abastecimiento por sequía, como sí lo hizo Gondomar. Así lo dio a conocer ayer la directora de Augas de Galicia, Teresa Gutiérrez López, en el programa Las voces de tu ciudad, de Radio Voz. Confirmó que, a pesar de las lluvias de los últimos días, se mantiene la situación de prealerta en Vigo y de alerta en O Val Miñor.

«Tendremos pronto una evaluación intermedia pero, nuestro plan de sequía determina que si no hay un cambio muy brusco, bien sea a mejor o a peor, necesita la permanencia de los indicadores de cambio. Tanto para entrar como para salir de una situación y para que se revierta una situación, hacen falta dos meses de cambio», advirtió Gutiérrez. Las últimas precipitaciones no van a ser suficientes para poder olvidase del problema de la sequía y deberá llover de forma continuada para que se revierta esta situación de gravedad.

El embalse de Baiona es el que más preocupa a la Xunta de todos los de Galicia, «porque había pasado, a la baja, la barrera psicológica del 30 %». La lluvia del pasado fin de semana hizo que remontara el lunes hasta el 31,98, pero la alerta y la preocupación se mantienen. «La situación en Eiras es bastante buena tras las lluvias del fin de semana porque el lunes estaba al 67,16 %, bastantes puntos por encima de ese 40 % en el que nos preocupa por la calidad. Zamáns y Baiona están por encima del 30, pero el primero con 32 y el otro con 36, por lo que los miramos aún con preocupación», señaló.

Zamáns y Baiona llegaron a estar al 30 % es tener agua para un mes.

«Es evidente que tienen un problema, pero no sé cuál era la alternativa porque no tenemos los planes de abastecimiento por sequía ni de Baiona ni de Nigrán. Igual tenían un plan B, pero lo desconozco y para mí es la situación que me parece más grave», manifestó.

Sobre el estudio de alternativas y el documento ambiental para la mejora de la garantía del abastecimiento en la zona sur de Pontevedra de la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil, Gutiérrez considera que «de todas las alternativas estudiadas, la que me parece más urgente sería reforzar lo que ha estado peor, que es la zona de O Val Miñor». «Pero serán los responsables de esos sistemas los que tendrán que decir si necesitan un apoyo y tendrán que buscar esa coordinación entre administraciones porque son proyectos ambiciosos en los que habrá que colaborar», apuntó la directora de Augas de Galicia. Gutiérrez se refería a la alternativa de bombear agua del Miño en momentos puntuales «como los que hemos tenido este verano», para rellenar el embalse de Zamáns, con la ventaja de que ya está interconectado con Baiona y con Vigo.

Quien debe promover esa alternativa, a su entender, son los ayuntamientos. «Este tipo de actuaciones supramunicipales, de esta envergadura, siempre se han hecho con el paraguas de una declaración de interés general. Mucho más cuando son trasvases entre cuencas», señaló.