
CROCHET, NIDOS DE ABEJA, vestidos de fiestas de verano. Todo cosido puntada a puntada. Es la pasión por la artesanal, por el «craftcore»
06 jul 2021 . Actualizado a las 10:39 h.Recuerdo cuando era pequeña y llegaba la primera gran fiesta del verano. Era San Adrián y quedaban tres días por delante de bombas y sesiones vermú. Había que estrenar vestido: mi madrina, delante de la máquina de coser, le daba las últimas puntadas a un vestido cubierto de nido de abeja en el pecho. Tener una máquina en casa era algo casi habitual. Y esa pasión por lo hecho a mano, por lo cosido con aguja y dedal, por lo ganchillado durante horas, vuelve más que nunca. En las redes hay un nombre que define esta pasión por lo hecho a mano: se llama craftcore y hace referencia a todo lo artesanal.

En Galicia hay numerosas marcas que destacan ese amor por el «hand made». Entre ellas, Ballad of Otto, que recupera el valor de lo artesano con chalecos, tops y pañuelos de crochet, tejidos a mano en Galicia. Prendas que se hacen bajo pedido y que tienen como objetivo «transmitir un mensaje positivo, de esperanza, de libertad, de belleza robada y cierta melancolía».

La diseñadora Muy Castiñeira está llena de blusas y vestidos con nido de abeja, con estampados de flores y grandes lazadas muy Lady Di. Para su creadora, Sandra Castiñeira, es una forma de recuperar la esencia de lo hecho a mano, «de los vestidos de los domingos de cuando éramos pequeñas». Sandra cuenta con la ayuda de las costureras de confecciones Hortensia para coser sus prendas llenas de detalles.

A la lista de prendas artesanas se suman los preciosos vestidos y blusas de Andión, que desde Santiago envía a todo el mundo sus diseños cosidos como antes. Sus prendas, confeccionadas por encargo, son siempre una inspiración.

En Lugo, Yaniro convirtió los bolsos de crochet en tendencia. Esta marca gallega teje complementos con algunos de los colores favoritos de la generación z, del verde flúor al lila o el naranja.