Rosiña Rojo es una diseñadora gráfica de Ribadavia que no se lo pensó dos veces cuando leyó en La Voz el auto de una jueza que decidió dar la custodia a un padre porque la madre vive en lo que ella define como «Galicia profunda». Tirando de retranca, Rosiña transformó las palabras de la jueza en una colección de camisetas, sudaderas y bolsos en defensa del rural gallego
Patricia García