El tribunal deja en suspenso la condena de cuatro años y medio a Víctor de Aldama por su «decisiva» colaboración con la investigación. Considera que los tres condenados formaron una organización criminal con reparto de funciones que cometió graves delitos de corrupción. Y destaca que estas conductas «socavan la arquitectura democrática de nuestro Estado social y democrático de Derecho» y «atacan la misma legitimidad del sistema democrático»
Gonzalo Bareño