Las criptomonedas están aquí para quedarse: son digitales, es decir, sin un soporte físico, pero sobre todo son descentralizadas: no existe una entidad que las emita o que las controle, como sí se sucede con el euro y con el dólar, supervisadas por el BCE o por la Reserva Federal
Raúl Marcos
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Anxo Barreiro Canosa