Los apicultores de O Courel y A Pobra do Brollón se enfrentan a la primera campaña tras los grandes incendios forestales que sufrieron estos municipios el verano pasado
La falta de agua se deja sentir con especial intensidad en las cosechas de trigo y cebada, pero afecta también a los cultivos leñosos, como el viñedo y el olivo, a la ganadería y a la apicultura
Es un cultivo al alza, tanto, que incluso atrae ya a otros proyectos complementarios, como el de un apicultor de Vilalba que llevó 300 colmenas a fincas de A Laracha para producir miel de colza y fortalecer a sus abejas