La Xunta decreta este nivel ante la escasez de agua, lo que implica la prohibición del baldeo de calles, el llenado de piscinas o el riego de jardines, y puede llevar a algún corte puntual del suministro
El camposanto, construido gracias a los emigrantes y mantenido hoy por más de 1.400 socios, culmina los actos de su primer siglo honrando a los maestros de la piedra y uniéndose a As Campeiras