El líder de la trama regentaba un bar en Arteixo que se utilizaba para la venta y distribución de sustancias estupefacientes tanto a clientes como a eslabones inferiores de la cadena de distribución
Tras ser abandonado y rescatado de un pozo en Badajoz, este can fue diagnosticado de dos enfermedades: en Ferrol logró curarse y ahora tiene un hogar en Inglaterra