Los mayores aún recuerdan esa zona, en su base, como Forno do Sapo, pero para las guías y planes turísticos ha quedado como Furna do Sapo. El anfibio resiste para nombrar un punto espectacular de observación sobre la ría
«É unha vergonza o trato que están a recibir as mariscadoras. Se fosen grandes empresarias o PP xa lles tiña os papeis listos», señala el diputado Óscar Insua