Los responsables llevaron a cabo 11 campañas de información y sensibilización dirigidas a distintos colectivos con las que se alcanzaron a 20.325 personas
BNG y PSOE consideran que debe asumirse la continuidad de la instalación ya que con el cierre decidido por Cáritas en el barrio solo queda la del campus, que prioriza a la comunidad universitaria y sus familias.