El agresor, de 36 años, tendrá que pagar 11.256 euros a su vícitma en concepto de indemnización por los 38 días de baja y las secuelas ocasionados a su víctima
El tribunal considera que la sobrina se aprovechó de aislamiento y deterioro cognitivo que sufría el mayor para urdir un engaño consiguiendo que la autorizase en sus cuentas y la nombrase apoderada