Una nueva borrasca cruza Galicia después de una jornada con la nieve como protagonista en la que se esparcieron 50 toneladas de sal en más de 30 carreteras
El intenso trabajo de las máquinas quitanieves permite que se pueda circular por toda las vías lucenses. En las zonas afectadas por las inundaciones debido a los desbordamientos de los ríos la situación vuelve a la normalidad.
Con el paso de un frente se activa la alerta en las montañas, el interior de Pontevedra y gran parte de Ourense. Las acumulaciones llegaron ayer al metro de altura